11 de agosto de 2013

Es Hora de Buscar y Asistir a la Iglesia Adecuada



Algunas personas piensan que lograrán tener suficiente crecimiento espiritual de los programas cristianos de televisión, radio, internet y libros. Aunque todo esto tenga un valor, nada puede reemplazar la necesidad de ser miembro de la iglesia de Cristo. De hecho es importante convivir con otros creyentes y unos de los pilares fundamentales del crecimiento espiritual es el compañerismo que se logra con otros creyentes asistiendo a una iglesia. La iglesia eres tú y yo, y todos aquellos que han creído en Jesús y lo siguen a él y obedecen sus mandamientos.

La iglesia del Señor Jesucristo está conformada por la totalidad de los creyentes que lo siguen a él a nivel mundial, no es una organización sino un organismo que se esfuerza por conservar a sus miembros espiritualmente activos y bien alimentados. ¿De qué nos provee la iglesia? Nos provee de la instrucción de la Palabra de Dios, nos permite adorar a Dios junto con otros creyentes, nos capacita para usar los dones y habilidades que el Señor quiso regalarnos para su obra y nos prepara para ejercer el liderazgo al cual fuiste llamado a ejercer. La Biblia contiene muchas enseñanzas acerca de las características de una iglesia vibrante y saludable y la necesidad de que los cristianos se congreguen. Jesús dijo: Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”. Mateo 16:18

¿Qué iglesia elegir? Es una pregunta muy profunda y al mismo tiempo interesante, mi consejo es que busques una iglesia que tenga las cualidades y características de la iglesia del primer siglo. Sabías que la iglesia del primer siglo trastornó al mundo entero con su mensaje Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá”. Hechos 17:6

Léase: Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.  Hechos 2:42-47

Lo que hizo que la iglesia primitiva fuera palpitante y tan emprendedora fue precisamente la decisión de cada miembro de seguir a Cristo de todo corazón. Cuando busque alguna iglesia a la cual asistir,  observa si hay en ella estás cinco características de una iglesia trabajadora:

Debemos buscar una iglesia donde se reúnan regularmente todos los creyentes: Los cristianos del primer siglo consideraban a la iglesia como un lugar de valiosa instrucción, sabiduría y conocimiento. Siendo el compañerismo el arma de la unidad para conquistar grandes bendiciones. La iglesia es el mejor lugar para ser fortalecidos en cualquier debilidad que estemos atravesando.

Debemos buscar una iglesia cuya principal prioridad sea el estudio de la Biblia: Los primeros cristianos se dedicaban a las enseñanzas de los apóstoles “que se basaba en la recopilación de datos sobre la vida y misterio de Jesucristo”. Estudiar la Palabra de Dios es fundamental para nuestro crecimiento, desarrollo y  evolución espiritual.

Debemos buscar una iglesia donde el cuerpo de Cristo “los creyentes” ore y adore al Señor: La iglesia primitiva valoro la importancia de la oración en unidad y la adoración de todo el cuerpo de Cristo.

Debemos buscar una iglesia que se ocupe de sus miembros: Los cristianos primitivos compartían unos con otros, el alimento, la ropa, la casa. La Biblia nos recuerda, y hago énfasis en esto, cuidar de los hermanos en Cristo que están en necesidad.

Léase:

 “En realidad, no hace falta que siga escribiéndoles acerca de la ofrenda para ayudar a los cristianos en la región de Judea. Ya sé que ustedes desean ayudarlos. Por eso con mucho orgullo les dije a los hermanos de la región de Macedonia que ustedes, los de la región de Acaya, estaban dispuestos a ayudarlos desde el año pasado. Cuando los de Macedonia oyeron esto, la mayoría de ellos decidió ayudar. Sin embargo, les envío a Tito y a los dos hermanos para que los animen a preparar todo lo necesario para la ofrenda; así podrá verse que teníamos razón de estar orgullosos de ustedes. Imagínense la vergüenza que pasaríamos nosotros, para no hablar de la que pasarían ustedes, si algunos hermanos de Macedonia me acompañaran y ustedes no tuvieran preparada la ofrenda. ¡Dónde quedaría nuestra confianza en ustedes! Por eso he creído necesario mandar a estos hermanos antes de que yo vaya a verlos. Ellos pueden ayudarlos a juntar la ofrenda que ustedes prometieron. Así ustedes mostrarán que dan con gusto y por amor, y no por obligación.

Demos con alegría

Acuérdense de esto: "El que da poco, recibe poco; el que da mucho, recibe mucho". Cada uno debe dar según crea que deba hacerlo. No tenemos que dar con tristeza ni por obligación. ¡Dios ama al que da con alegría! Dios puede darles muchas cosas, a fin de que tengan todo lo necesario, y aun les sobre. Así podrán hacer algo en favor de otros. Como dice la Biblia, refiriéndose al que es generoso:"Reparte entre los pobres todo lo que tiene; sus buenas acciones son siempre recordadas". Dios da la semilla que se siembra y el pan que nos alimenta, y también les dará a ustedes todo lo necesario y hará que cada vez tengan más y más, para que puedan ayudar a otros. Los hará ricos, para que puedan dar mucho. Así, serán más los que den gracias a Dios por el dinero que ustedes van a reunir y que nosotros vamos a llevar. Porque la ayuda de ustedes no sólo servirá para que los hermanos tengan lo que necesitan, sino que también hará que ellos den gracias a Dios. Esa ayuda demostrará que ustedes han confiado en la buena noticia y obedecen su mensaje. Por eso, ellos alabarán y honrarán a Dios. También orarán por ustedes con mucho cariño, porque Dios les ha mostrado su bondad. ¡Gracias a Dios por lo que nos ha dado! ¡Es tan valioso que no hay palabras para describirlo! 2 Corintios 9:1-15

Debemos buscar una iglesia que esté creciendo: Si nosotros los creyentes hacemos nuestra parte en la iglesia, Dios hará lo suyo también. “Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.  Hechos 2:47

Necesitamos del compañerismo con otros creyentes. La unidad entre creyentes perfecciona más el discernimiento espiritual. “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”. Hebreos 10:25

Formar parte de una iglesia y participar en ella es necesario para nuestro crecimiento como cristianos. El compañerismo nos anima y provee de amor, al estar en la iglesia nos vemos rodeados de otros creyentes que al igual que nosotros comparten las buenas nuevas del evangelio de la paz, el amor y la unidad. Los cristianos somos una gran familia.
El compañerismo nos permite aprender de cristianos espirituales y maduros, la Biblia nos relata la historia de un matrimonio “Priscila y Aquila” amigos del apóstol, Pablo que dedicaron tiempo para ayudar a que otros creyentes aprendieran más acerca de Jesús. Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios”. Hechos 18:26

De esta misma manera, los cristianos nuevos en la iglesia actual pueden crecer en sabiduría y conocimiento espiritual con la ayuda de creyentes más maduros.

Una de las ventajas del compañerismo, es que nos ayuda a discernir falsas enseñanzas, si bien es cierto la Biblia nos advierte de falsos maestros y de enseñanzas distorsionadas a las cuales el creyente es más susceptible, esto ocurre porque le falta mayor conocimiento. Una iglesia preocupada por el crecimiento de las almas ayudará alimentarles de tal forma que puedan discernir entre la verdad y los errores.

Un punto muy importante es que el compañerismo nos prepara para la venida de Cristo, a medida que se acerca o aproxima su venida necesitamos ayudarnos unos a otros durante los tiempos difíciles, necesitamos darnos ánimo unos a otros, en medio de los problemas que se nos presenten, fortalecernos con amistades que sean verdaderamente genuinas formadas con buenos principios, amigos sinceros en espíritu y verdad, que tengan un corazón firme en las enseñanzas de Jesucristo, que vivan en santidad y temor reverente de Dios y con las cuales podamos compartir las buenas nuevas del evangelio en el tiempo que nos queda. El Señor anhela que el cuerpo de Cristo se mantenga firme, sea luz en medio de las tinieblas.

Por qué te necesita la iglesia. Sabías que en la iglesia todos nos beneficiamos. Porque Dios te ha bendecido con dones, talentos y habilidades para usarte para su gran obra. Unos a otros nos estamos ayudando a crecer de esta manera todo el cuerpo prospera, está sano y lleno de amor. Los dones que Dios te ha dado bendicen a otros, en ti esta la capacidad de ayudar a los que tienen necesidades. La iglesia te necesita, hay muchas áreas que puedes desempeñarte, es cuestión de voluntad y querer servir al Señor. Dios quiere usarte y ha esperado por ti, lo que él afirmo en ti es para bendecir y ayudar a otros, nadie más puede ocupar tu lugar, los dones son irrevocables y toda dádiva proviene de él. Muchas personas están esperando oír algo de ti, tu testimonio por ejemplo, que les hables de Jesucristo, es hora que testifiques.

Léase: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”. Efesios 4.11-16

Tú tienes un lugar en la iglesia. Cada uno de nosotros tiene una tarea única y especial que desempeñar en la iglesia donde te congregas. Esto significa que Dios tiene un sitio, un lugar, un territorio para ti exclusivo y un propósito específico que él desea que realices, y tú tienes que cumplir con esa misión que se te asigno.

Léase:

Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro. Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros? ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos? Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente”.  1 Corintios 12:12-31

La iglesia está  compuesta por diferentes miembros con diferentes funciones: Cuando la iglesia opera tal como Dios planifico, se convierte en un testigo poderoso para un mundo que observa. “para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor”. Efesios 3:10-11

Ninguna persona es más valiosa que otra: En la casa de mi Padre muchas moradas hay para servirle, Dios no hace acepción de personas, todos somos vasijas en sus manos listas para ser llenadas, útiles para su obra. Todas las posiciones que Dios ha dotado a su la iglesia son importantes, si faltará una de ellas no podría llevarse a cabo su plan, por tanto todo lo hizo perfecto para su gloria. Puede ser que una función sea más destacada que otra, pero para Dios todos tenemos un lugar significativo para glorificar su reino. Por ejemplo Dios puede usarte a ti para que visites a los enfermos y a otro para impartir estudios bíblicos en una célula, amabas funciones construyen su reino.

Nos necesitamos unos a otros para funcionar: El compañerismo es importante por tres razones, primero porque se trabaja juntos, se edifican y existe el compromiso. Es necesaria la unidad en el creyente, un pueblo que está unido jamás será vencido. Mantenerse en el fuego del espíritu, no descuidar los dones y talentos,  lograrás dar a la iglesia un buen servicio.



"Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios". « Efesios 6:13-17 »