31 de mayo de 2013

¿Qué es el Evangelio?



El plan del Evangelio de Jesucristo es establecer su reino a través de la Iglesia, cuando esto ocurre el Reino de los Cielos automáticamente se constituye en la tierra. Jesús fue enviado con el propósito de enseñar sobre el reino y cómo podemos habitar en él. El Reino de Dios está conectado al Evangelio. Predicar el Evangelio es anunciar el reino. Cuando Jesús anduvo en la tierra, proclamó: "Se ha cumplido el tiempo, decía o El Reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntanse y crean las buenas nuevas!" Marcos1:15

El reino va de generación en generación, nuestros esfuerzos en anunciar el mensaje de fe, preparan el camino para las nuevas generaciones. "¡Cuán hermosos son las pies de los que traen buenas nuevas! ¡Qué hermoso es recibir al mensajero que trae buenas nuevas!" Romanos 10:15.

El evangelio del reino es también el de Cristo. Predicar a Cristo es anunciar el reino. Presentar a Cristo es presentar al reino. El reino es el Evangelio de la paz. ¡Qué hermosos son, sobre los montes, los pies del que trae buenas nuevas, del que proclama la paz, del que anuncia buenas noticias, del que proclama la salvación, del que dice a Sión: "Tu Dios reina!". Isaías 52:7

El evangelio fue predicado a Abraham. A través de su simiente todas las familias de la tierra serán bendecidas. Esto se cumple a través de Cristo y el evangelio. Y hoy, el plan de Dios es que las naciones serán justificadas por la fe en Jesucristo. La Escritura, habiendo previsto que Dios justificaría por la fe a las naciones, anunció de antemano el evangelio a Abraham:"Por medio de ti serán bendecidas todas las naciones". Gálatas 3:8

¿Cómo se revela el plan de Dios en la tierra? Se revela a través del Evangelio.

“Dios ocultó su misterio durante largos siglos, pero ahora lo ha revelado por medio de los escritos proféticos, según su propio mandato, para que todas las naciones obedezcan a la fe. Al que puede fortalecerlos a ustedes conforme a mi Evangelio y a la predicación acerca de Jesucristo”. Romanos 16:25-26


"Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios". « Efesios 6:13-17 »