21 de septiembre de 2014

El Espíritu Santo, Sección C




Estudio Semanal

III. El Espíritu Santo.
IV. Los dones del Espíritu Santo.

SECCIÓN C

“El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”. Jn 3:8

III. El Espíritu Santo

Este estudio lo exponemos con la única finalidad de lograr en el creyente que el Espíritu Santo es real, nos sorprende en gran manera como muchas congregaciones insisten en interpretar la Biblia a su manera, la verdad da lastima y tristesa que existan cristianos que no creen, ni confían en las palabra del mismo Señor Jesucristo al decir que enviaría la promesa del Padre, el punto aquí es que esta promesa aún en este tiempo se sigue cumpliendo y se seguirá cumpliendo hasta que él venga por nosotros.

Todo aquel que ha creído plenamente en el Evangelio de Jesús reconocerá que sus palabras son verdaderas y no mienten. Aquel que busca y descansa en sus promesas apreciará su poder y su gracia. Somos testigos presenciales y por eso damos testimonio de él, Jesús es el Señor y en nosotros reposa su Espíritu Santo.

Abiertamente predicamos de Jesús por que él es nuestro Señor y Salvador, hablamos de su poder y de su Espíritu Santo porque la experiencia que vivimos con él nos da la fuerza y valentía de expresar la verdad de su amor.
El aceite: El Espíritu Santo nos alimenta espiritualmente a través de su palabra, Mt 4:4. La Torá nos enseña que los reyes y sacerdotes eran ungidos con aceite antes que ocuparán cargos o para confirmarlos en ellos, Lv 8:12, I Sm 10:1. Sin embargo en la dispensación de la gracia, que es el tiempo actual que vivimos, no esta ordenado ungir físicamente a los creyentes, debido a que ya han sido ungidos por el Espíritu Santo, II Co 1:21-22, I P2:9, I Jn 2:20, 27. Otra de las funciones del aceite, es de combustible para lámparas, El Espíritu Santo nos alumbra espiritualmente, Sal 18:28, ver Mt 5:14 y Fil 2:15. Una de las cualidades es su utilidad como medicina, Lc 10:34, El Espíritu Santo es sanador porque nos sana el alma y el espíritu, Hch 10:38, véase también Stg 5:14. Él también embellece Job 26:13 dice “Su espíritu adornó los cielos”. El Espíritu Santo en nuestras vidas nos hermosea. Una de las cosas que el creyente debe perseverar es en mantener “Koinonia” con el Espíritu Santo, de esta forma evitará que la unción se desvanezca, Sal 92:10 “Seré ungido con aceite fresco”. Es tu relación diaria con el Señor en oración.


El mover y la acción del Espíritu Santo

El fuego: La Torá nos enseña que los holocaustos eran totalmente quemados y consumidos por el fuego, Lv 1:1-13, 4 etc. Evidentemente que el Espíritu Santo quema y consume el pecado, además de quitar todo aquello que sea un impedimento para hacer la voluntad de Dios. Sabemos que el oro es purificado en el fuego, nosotros somos purificados en el fuego del Espíritu Santo a través de la fe, ese fuego hace que se desvanezcan dudas y errores espirituales. El calor del Espíritu, Jer 20:9, ver por favor Ap 3:15-16. Una cualidad preciosa del Espíritu Santo es que ilumina nuestro entendimiento, él enseña, da sabiduría y ciencia. Leer Am 4:11, Mt 3:11, Hch 2:3.

El Agua: El agua del Espíritu, satisface la sed del creyente, purifica y riega para que sea fértil en el servicio a Dios, Jer 17:13, Jn 4:10, 7:38-39. Los cristianos debemos beber del agua del Espíritu para que de su interior corran ríos de agua viva.

El Viento: La ciencia enseña que el viento cambia de dirección varias veces al día y la verdad es que no sabemos porque, sin embargo de esta manera son las actividades del Espíritu Santo, son misteriosas y hay veces que no las comprenderemos pero en él hay sabiduría. Gen 2:7, Ez 37:7-10, Jn 3:8, Hch 2.2.

La Paloma: Se ha dicho que representa la paz, la palabra de Dios la describe por su dulce voz, con un canto un tanto suave, y ojos tiernos, su apariencia sencilla, Cnt 1:15, 2:14,5:2, 6:9; Is 59:11, Os 7:11, Mt 10:16. Es un ave migratoria Cnt 2:11-12. Observemos estas tres manifestaciones de la paloma en la Biblia:

La primera, fue después del diluvio, Noé a través de esta se dio cuenta que las aguas se habían retirado de sobre la tierra, lo impactante de la paloma fue que trajo en su pico una rama de olivo, que es representación del Espíritu Santo ambos símbolos la paloma y el olivo por el aceite., ver Gen 8:8-11, de esta manera Dios le da una nueva oportunidad a la tierra.

La segunda, en la dispensación de la ley, aquí la Torá enseña que se le permitía a los pobres que no tenían suficiente para comprar corderos, presentaran palomas, tórtolas y palominos en sus holocaustos, ver Lv 1:14-15, 5:7, 12:6-8, 15:14, 29-30; Nm 6:10-11. La ofrenda que hicieron los padre de Jesús fue esta precisamente, Lc 2:21-24.

De manera que Dios anunciaba por medio de palomas, que en su plan de salvación los pobres quedaban incluidos.

La tercera, una vez cumplido el nacimiento del Mesías, en su bautismo, el Espíritu Santo descendió sobre él en forma de paloma, se anuncia el fin de la dispensación de la ley y el inicio de la gracia en la cual el Señor Jesús vino anunciar las buenas nuevas, Is 61:1-2, Lc 4:18-19, Mt 5:3, 11:5, ver también Mt 3:16, Lc 3:22.

El Sello y las Arras: Una vez que ocurre la conversión en el creyente somos sellados por el Espíritu Santo de Dios como su propiedad. No contristemos al Espíritu Santo con el cual hemos sido sellados, Ef 4:30, II Ti 2:19. Por otra parte el Espíritu Santo es nuestra garantía o arras, esto es la seguridad de nuestra herencia divina, Mt 7:21-23, II Co 1:22, 5:5; Ef 1:14, Ap 3:17.

La blasfemia y el pecado contra el Espíritu Santo

La Biblia nos enseña con suma claridad que la blasfemia y el pecado contra el Espíritu Santo son trasgresiones imperdonables. Mt 12.22-32, Mr 3.20-30, Ro 1.21-32, He 6:4-6; 10:26-31, II P 2:17-21.

Lo que la Biblia revela al respecto, leámoslo con temor reverente. Vamos explicar ¿Qué es la blasfemia contra el Espíritu Santo? para esto pueden usar de referencia bíblica los pasajes de Mt 12:22-32, Mr 3:20-30. La blasfemia contra el Espíritu Santo es el nombre aplicado por el Señor Jesús al pecado incurrido por los fariseos cuando atribuyeron al diablo una liberación efectuada por el Espíritu Santo.

Sin embargo tengo decir que aún este pecado se sigue cometiendo, sé que muchos cristianos que tienen el Bautismo en el Espíritu Santo son afrentados por religiosos y legalistas de este tiempo que no creen, porque niegan al Espíritu de Dios y su manifestación, contienden contra él y sostienen luchas espirituales debido a que son dominados por sus inclinaciones filosóficas de interpretación de la Biblia, oramos por ellos para que algún día el velo les sea quitado y reconozcan que la promesa del Padre se ha cumplido.

Sinceramente un creyente que no cree en el Espíritu Santo, ni en sus manifestaciones, esta en pecado, porque no ha creído en la palabra viva, no ha creído en la promesa del Padre, no cree entonces que Cristo vive. Congregaciones donde no se siente la presencia de Dios, ni se manifiesta el Señor, los creyentes son fríos, insensibles y no cumplen con lo expuesto en Hechos de los Apóstoles. Con exactitud la Biblia nos expone un Evangelio de poder, donde hay perdón de pecados, sanidad,  liberación y otros milagros.

Estamos viviendo un tiempo en donde el creyente debe guardar fielmente la palabra que ha recibido, porque hay congregaciones donde parece que el Espíritu Santo esta pero no es así, de tal manera que se han levantado falsos profetas y maestros, haciendo mercadería del pueblo de Dios, pecado que a su debido tiempo tendrán que darles cuenta al Señor.

El Señor Jesús nuestro Mesías predico un Evangelio Santo con demostración de poder, un Evangelio con riquezas espirituales incalculables. El creyente debe estar apercibido en la fe y en lo que oye que se le predica, verificar todo con la Biblia, porque se han levantado doctrinas humanistas que nada tienen que ver con Evangelio, predicando prosperidad a voz en cuello, desenfocándose de la verdadera prosperidad que hacer justicia a tu hermano, al prójimo, perdiendo el enfoque de lo que Jesús quiere que se predique, que es “Apacentar”.

Y otras tantas cosas que están ocurriendo de las cuales hay que guardarse, porque la venida del Señor Jesús nadie sabe cuando será pero hay que estar preparado, debemos tomar lo que es útil y edifica y desechar lo que no sirve.
Ahora bien me preguntan y ¿Qué es el pecado contra el Espíritu Santo? Es un estado pecaminoso constante y voluntario. Significa también reconocer y haber entendido la verdad de Dios y de su Hijo Jesús y de forma intencional, deliberada y contumazmente la rechaza, es decir que no peca por ignorancia, sino que sabe lo que hace. Se trata de vivir en un estado pecaminoso, induce a otros a pecar. Ver Ro 1:21-32, He 6:4-6, 10: 26-31, II P 2:17-21. También léase los versículos Jn 3:19, 12:42-43.

Jesús mando con exactitud hacer tres cosas, predicar el Evangelio (con demostración de poder, me refiero hacer la obra completa, sanar enfermos, echar fuera demonios, ayudar a los necesitados ver el pasaje del buen samaritano, etc.), predicar de arrepentimiento (convertíos, que el Reino de los Cielos se ha acercado) y perdón de pecados (amar a Dios primeramente, y al prójimo como a ti mismo, perdonar las ofensas los unos a los otros), todo esto se resume en hacer justicia.
El pecado contra el Espíritu Santo, lo cometen aquellos creyentes que han hecho a un lado todo lo referente a Cristo, para seguir sus propias concupiscencias de una forma voluntaria, obstinada y deliberada, la pregunta es ¿A dónde irán para ser redimidos de nuevo? Solo Cristo puede redimir al caído, él es nuestro único Salvador.
Después de la ascensión de Jesús, el Espíritu Santo fue enviado para convencer al mundo de pecado. Su obra principal es estar al lado del creyente como su guía y ayudador. Es labor del Espíritu Santo santificarnos, purificarnos y separarnos del mal, que seamos cada día más semejantes a la imagen de Cristo, I Ts 4:3.

Continuará…..

 Que esta serie les haya sido de bendición, la próxima semana siga con nuestro estudio :
“IV. Los dones del Espíritu Santo”.

Que el Poderoso, Santo Bendito sea Él por la eternidad les siga bendiciendo en todo y edificando en el cuerpo de Cristo, Amén.

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"Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios". « Efesios 6:13-17 »