22 de septiembre de 2014

El Espíritu Santo, Sección B




Estudio Semanal


III. El Espíritu Santo (SECCIÓN C).
IV. Los dones del Espíritu Santo.
SECCIÓN B

“Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado”. Jn 16:8-11


III. El Espíritu Santo

Notemos que una de las cosas que Jesús les dijo a sus discípulos poco antes de partir de este mundo fue que era conveniente que él se fuera para que viniera otro Consolador, el cual estaría en ellos Jn 14:17, 16:7, en pocas palabras alguien igual a él. Jesús prometió el Espíritu Santo para que nos acompañara y nos fuera de guía, de consejero, de amigo, de maestro, de consolador. Sabemos que Jesús se fue solo físicamente de nosotros pero su presencia esta con nosotros a través de su Santo Espíritu.

Démosle ahora un vistazo a Hch 1:5-8, en el libro de Hechos de los Apóstoles comienza hablando sobre la promesa del Espíritu Santo. Recordemos que en Jn 20:21-22 los Apóstoles habían recibido el Espíritu Santo, pero nuestro Señor no les había permitido aún comenzar la evangelización mundial, sin el Bautismo en el Espíritu Santo Hch 1:8.

La razón fue muy sencilla, el Señor quería transmitirles valor y con el poder del Espíritu Santo en ellos ya no serían temerosos estarían viviendo una transformación en sus vidas como ministros. Ellos recibieron el poder del Espíritu Santo para testificar, sanar, vivir en santidad, hablar en el nombre del Señor, hacer milagros, morir por él, soportar las persecuciones, la hostilidad y las amenazas de sus enemigos, etc.

El establecimiento de la Iglesia de Cristo en la Tierra tiene lugar el día de Pentecostés, Hch 2:1-4. La función del Espíritu Santo en la Iglesia de Cristo es la de administrar, le da el poder divino para hacer la voluntad de Dios, la ayuda como un guía en todos sus asuntos Hch 6:3-5, 13:2, 20:28. La Iglesia tiene el deber de orar por sus ministros para que estos caminen conforme al corazón de Dios, sean guardados y no se desvíen de la sana doctrina. La oración los protejerá de que no anden en sus propios caminos. El ayuno y la oración son herramientas importantes en la Iglesia de Cristo las cuales no pueden faltar.

La Biblia enseña que el Espíritu Santo es él encargado del aumento de almas en la Iglesia, esta es su labor “…y con la ayuda del Espíritu Santo, iba aumentando en número” Hch 9:31. El hecho de ver una Iglesia llena de personas no es un indicativo de que allí hay crecimiento espiritual, porque ha ocurrido que muchas crecen utilizando procedimientos carnales y no espirituales. El crecimiento espiritual en una Iglesia va de las manos en la comunión existente de sus miembros con el Espíritu Santo.

Una Iglesia que no tiene al Espíritu Santo y cierra sus puertas a él, tengo que decirles que esta en Pecado y debe Arrepentirse, porque no ha creído a la promesa que el mismo Señor Jesucristo anunció a sus discípulos. Una Iglesia que no tiene al Espíritu Santo esta muerta espiritualmente, porque es él, el que da vida y donde hay vida hay crecimiento. La Iglesia que no tiene al Espíritu Santo no ha entendido con claridad las escrituras deberá examinarlas bien porque no ha comprendido los planes del Señor Jesús. No permitirle al Espíritu Santo manifestarse es negar la fe, es negar que la palabra de Dios sea verdadera porque es inspirada por él, es negar la promesa del Padre, es no haberle creído a Jesús sus palabras.

Es el Espíritu Santo el que convence al hombre de pecado, revelándole la verdad de si mismo como tal. Haciéndole ver su necesidad del perdón de Dios y de su Salvador. En el paso de la conversión vemos al Espíritu Santo presentar a Jesucristo como nuestro Salvador, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, en quien Dios cargo el pecado de toda la humanidad, Is 53:3-6, Jn 1:29.

Una vez que el pecador reconoce que necesita a Jesús en su vida como su Señor y Salvador, inmediatamente es nacido del Espíritu Santo y este viene hacer morada enseguida en él nuevo creyente, convirtiéndole en hijo de Dios, Jn 1:12. Este nacimiento del cual Jesucristo le hablo a Nicodemo, es obra absoluta del Espíritu Santo de Dios en el hombre.

El Espíritu Santo hace en ese nuevo creyente una regeneración, le da una nueva vida, una nueva naturaleza, un poder para enfrentar y vencer las tentaciones que se presentan a diario en la vida y que son manifestadas en el mundo, la carne y el diablo, II P1:3-4.

La Bendición Apostólica “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros”. Amén. II Co 13:14.

Sí, exactamente es una comunión, “Koinonia” una relación espiritual de intercambio entre Dios y nosotros, pero también con nuestros hermanos. Todos formamos parte del cuerpo de Cristo, somos miembros, de hecho todos los miembros de un cuerpo son importantes.

“Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. ”. I Co 12:25-27

Nos necesitamos unos a otros como parte del cuerpo de Cristo, entre más creyentes reconozcan esto, sabrán que tienen una perla en sus manos. Sí cada día se levantan más creyentes haciendo la voluntad del Padre que es predicar el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, para arrepentimiento de pecados y conversión, anunciando que el Reino de los Cielos se ha acercado a nosotros, que entreguemos nuestra vida a él porque solo él salva, tendríamos una sociedad diferente.

Sin embargo el mal existe y ronda la Tierra y eso no lo podemos evitar, pero me alegra en el corazón que cada día existan más personas unidas en una sola misión, en una sola causa, predicar de Jesús eso es algo grande y maravilloso.

Un verdadero adorador del Señor debe tener una buena relación con el Espíritu Santo y con sus hermanos, Ga 5.16, Ro 8:5, 8,9, 14, Jn 4:23. Cuidemos la unción del Santo en nosotros guardando “Koinonia” con el Espíritu Santo, somos depósitos de su presencia para ser usados. Somos ese vaso que él llena para su gloria y honra.

La Iglesia primitiva dejó plasmado en la palabra de Dios sobre su relación con el Espíritu Santo Hch 10.19-20, 13.2, 16:6-7, pero lo más impactante es Hch 15:28 dice así: “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros…….” al leer esto, uno puede percatarse que tipo de relación había entre el Espíritu Santo y ellos, era muy afín, familiar.

Una pregunta que hacen muchos creyentes es ¿Cómo se vive según el Espíritu? A ese creyente que anhela más de Cristo, léase Ga 5:16-17.

Todo es cuestión de una decisión, tal como lo hizo Daniel que propuso en su corazón no contaminarse con la comida del rey, me refiero a que el creyente debe proponerse no satisfacer los deseos de la carne, Ga 5:16. Ore al Señor Jesús pídale que haga descender su Santo Espíritu sobre usted tomando pleno control de su parte carnal, dígale que usted anhela ser dirigido en su vida por él, y el Señor lo hará conforme a su petición.

Siempre existirá una guerra entre la carne y el Espíritu, Ga 5:17, pero recuerde que usted tiene consigo la palabra de Dios que una espada para combatir y pelear la buena batalla de la fe, y por más conflictos que pueda tener en su mente ocasionados por la carne, la sangre de Cristo lo cubre y la promesa del Señor lo defiende “llevando todos sus pensamientos cautivos a la obediencia de Cristo”.

Sea vigilante en todo tiempo, “de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”. Se refiere a la Biblia. Perseverar en la oración, no deje de congregarse, esto es importante. Congregarse es reunirse con otros para estudiar y escudriñar la palabra, para orar, para apoyarse mutuamente como hermanos.

“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Mt 18:20

“Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios”. Hch 4:31

“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”. He 10:25

Otra pregunta que se hace frecuentemente es ¿Qué dice la Biblia sobre la vida en el Espíritu? Le sugiero leerse Ro 8:1-39 Viviendo en el Espíritu y más que vencedores.

El Espíritu Santo, hace morir las obras de la carne, aún en medio de conflictos él nos da el poder para resistir el pecado y vivir en santidad, también nos enseña a orar con entendimiento, intercede por nosotros, porque hay cosas que no podemos expresar con nuestras propias palabras pero a través del llanto y los gemidos indecibles que es una manifestación en nosotros del mismo Espíritu es posible expresar lo más profundo de nuestra alma y corazón, las cosas de Dios son misterio y son espirituales y solo en esa búsqueda del Señor Jesús podremos entender muchas cosas, pues nos serán reveladas.

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”. Jer 33:3

“y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy Jehová, el Dios de Israel, que te pongo nombre”. Is 45:3

No contristar al Espíritu Santo, él nos lleva a toda verdad, no ser indiferente, seamos sencibles cuando Dios esta hablando, el nos da sabiduría. “El Señor es Espíritu y el que se une al Señor un Espíritu es con Él”. I Co 3:16, 6:17; II Co 3:17. Nuestra comunión es con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo II Co 13:14.

Nuestra relación con Dios ya no es por ley, ni por rituales, ni debe ser por religiosidad, ni fanatismo, la Biblia dice: “porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree”. RV 1960.

Otras versiones dice así: “En lo que respecta a ser aprobados por Dios, Cristo hizo que el que tiene fe no necesite la ley”. PDT - Palabra de Dios para todos, “Dios ya no nos acepta por obedecer la ley; ahora sólo acepta a los que confían en Cristo. Con Cristo, la ley llegó a su cumplimiento”. BLS – Biblia lenguaje sencillo.

Estamos viviendo en el período de la gracia, donde el Espíritu Santo ha sido derramado a los creyentes. A través de la gracia del Espíritu Santo somos fortalecidos y afirmados en la verdad del Evangelio, para no pecar sino buscar santificación.

“Lo que al Padre le interesa es que aceptemos el sacrificio que hizo su Hijo Jesús por toda la humanidad, y no hay otro sacrificio por el cual podamos ser salvos y perdonados de nuestros pecados”.

 Que esta serie les haya sido de bendición, la próxima semana siga con nuestro estudio de la SECCIÓN C, no se lo puede perder………!

Que el Poderoso, Santo Bendito sea Él por la eternidad les siga bendiciendo en todo y edificando en el cuerpo de Cristo, Amén.

0 comentarios:

"Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios". « Efesios 6:13-17 »