1 de noviembre de 2011

Enseñando en mi Propia Tierra


Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros? Mateo 13:54

Jesús nos hace un llamado de enseñar el Evangelio, prediquemos en nuestra propia tierra para que se cumpla lo que está escrito: las gentes decían: ¿De dónde tiene este esta sabiduría y estos milagros? Cuando obedecemos al Señor, buscando y haciendo su reino y justicia todas las demás cosas nos serán añadidas.

Un principio básico es buscar el reino de Dios, una forma de hallarlo es a través de Cristo, leyendo y escudriñando el mensaje del Evangelio y transmitiéndolo a otros, también es haciendo justicia es decir esparciendo la semilla del conocimiento, de la vida eterna, dando a conocer el plan de salvación.

Como Jesús, hemos sido enviados a predicar en nuestra propia tierra, hay mucha gente a nuestro alrededor que desea saber y escuchar algo de ti, comparte lo que te ha sido conferido de parte de Dios, habla de ese regalo que ha cambiado tu vida y te ha transformado en otra persona, la Biblia dice “ya no vivo yo, más vive Cristo en mí” todos los días tienes la oportunidad de transmitir algo poderoso que ha sido sembrado con amor en tu corazón. Decídete a compartir con otros el Evangelio. 

Muchas personas que tu conoces y que nunca haz visto necesitan de una palabra de fe, que bueno que tú eres ese instrumento, comienza ahora ha hablar lo que haz visto y escuchado, lo que haz experimentado de lo cual puedes dar testimonio es precisamente la herramienta que salvará y ayudará a esta sociedad. Que ser humano después de haber vivido una experiencia con Dios se va a quedar callado, hay algo que nadie podrá robarte y quitarte jamás y es la revelación vivida que haz tenido con Jesucristo.

A cuantos no nos ha ocurrido, que todos los días transitamos por el mismo camino y con el mismo horario y vemos las mismas cosas, las mismas situaciones, debemos aprovechar las oportunidades que se nos dan para servir, para que seamos entes de transformación, pacificadores. El Señor quiere que establezcamos su reino aquí en la tierra, comenzando con tu propia tierra, con los conocidos, los que solo de vista conoces, y los que nunca haz tratado. 

Todos los que vivieron en el pasado una experiencia con Cristo dieron su testimonio, fueron evangelistas y grandes predicadores, porque abrieron su corazón y compartieron algo que significo mucho en sus vidas, para servir solo se necesita tener disposición en el corazón.

Aún Cristo sigue haciendo milagros, lo cierto es que la Iglesia de Jesucristo habita en nuestro interior y adonde vallamos anunciando este mensaje de fe, las personas serán salvas y comenzarán a formar parte de la Comunidad más grande del reino. Todos hemos sido llamados  a la Gran Comisión, enseñando en nuestra propia tierra y adonde Dios nos quiera llevar.

La Gran Comisión comienza cuando decides compartir con otros esa semilla que transformo tu vida. Hoy día la gente transmite tantas cosas, pero a veces nos olvidamos de transmitir lo más importante “la verdadera espiritualidad” es necesario establecer el reino de los cielos, formar parte de la Gran Comisión es un privilegio, porque aquella es una delegación de personas escogidas por Dios con el propósito de predicar el Evangelio dando a conocer lo que Jesucristo hizo por esta humanidad.

Hoy día se habla de tantas filosofías y doctrinas humanas que ofrecen un camino a la espiritualidad o un supuesto estilo de vida espiritual que no podrá jamás dotarnos de la eternidad y mucho menos  a la inmortalidad, hay tanta confusión que ha estado llevando a la sociedad a cometer muchos errores, sobre todo las culturas de los pueblos, Cristo ofrece un estilo de vida garantizado y perdurable, una libertad espiritual sin manipulaciones, ni sectarismo. Es importante predicar el Evangelio, nuestra tierra lo necesita, no podemos dejar pasar el tiempo, ni las horas. Los días transcurren y las personas se pierden, se ahogan en sus propias ideas sin saber que hay un plan que puede cambiar su estilo elemental de vivir.

Jesús se preocupo mucho por Israel y tomo muy en serio el plan que su Padre le había mostrado de predicar primeramente en su tierra, había tantas cosas por ordenar y corregir, tantas cosas por aclarar y moldes que romper, cosas por reestructurar y construir, cosas por dejar como herencia a sus primeros discípulos y al resto de las naciones.

Jesús se preocupo por dejar bien establecida la palabra de Dios primeramente en su tierra la que le vio nacer, él quería dejar una marca, una huella que cambiaría la historia para siempre, ese ejemplo debemos seguir, dejemos esa marca en la región donde vivimos, al pasar el tiempo algún gran testimonio, milagros serán contados de ese lugar donde usted se esforzó.

Y es así como comienza las historias a contarse, esas que uno se sienta debajo de un árbol, o en un banco, o quizás una hamaca en el patio de una casa, o cualquier otro sitio diciendo “oye hace un tiempo atrás conocí a una persona que me habló de Cristo y aún conservo este tratado, o esta palabra, mira como esto transformó mi vida, la visita inesperada que viví aquel día, los derrepentes de Dios”.

La entrega, la persistencia, la insistencia logrará que las almas conozcan al Señor Jesús y su divina voluntad, muchas personas han querido que deje esto de predicar en las calles y en la web, muchos han querido que deje de hacer esto y me presentan todo tipo de ofertas. A medida que pasa el tiempo me doy cuenta que hay un gran propósito de Dios en mi vida,  ¿Ha quién he de agradar, a Dios o a los hombre? Hay algo que quizás tu tienes amigo lector, hermano en Cristo y que Satanás y los hombres te quieren robar porque les afecta lo que haces, lo que sea que Dios te mando hacer no renuncies, ni lo abandones, ni lo dejes, sigue adelante, avanza y predica en la tierra que Dios te mando a predicar, no te distraigas, concéntrate en el plan de Dios. 

Estando pues firme ceñidos los lomos con la verdad, vestido con la coraza de justicia, calzados los pies con el apresto Evangelio de la paz, con el escudo de la fe, con el yelmo de la salvación y la espada del espíritu que es la palabra de Dios. Prosigo a la meta del supremo llamamiento que es Cristo Jesús.

“Predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento”.

14 de septiembre de 2011

Sé Guarda de tu Hermano


Todos aquellos que conocen el Nuevo Testamento son participes de estas bendiciones, practiquémoslas en nuestras vidas. En la Biblia encontrarás  muchas más….

Amarse los unos a los otros. Juan 13:14, otros versículos.

Lavarse los pies los unos a los otros. Juan 13:14.

Edificarse mutuamente. Romanos 14:19.

Recibirse los unos a los otros. Romanos 15:7.

Amonestarse los unos a los otros. Romanos 15:14, otros versículos.

Saludarse los unos a los otros. Romanos 16:16, otros versículos.

Servirse los unos a los otros. Gálatas 5:13.

Sobrellevar las cargas los unos de los otros. Gálatas 6:2.

Soportarse con paciencia los unos a los otros. Efesios 4:2.

Perdonarse unos a otros. Efesios 4:32.

Someterse unos a otros. Efesios 5:21.

Enseñarse unos a otros. Colosenses 3:16.

Alentarse los unos a los otros. I Tesalonicenses 4:18.

Exhortarse los unos a los otros. Hechos 3:13.

Estimularse al amor y a las buenas obras. Hechos 10:24.

Confesarse las ofensas unos a otros. Santiago 5:16.

Orar unos por otros. Santiago 5:16.

Hospedarse los unos a los otros. I Pedro 4:9.

Revestirse de humildad. I Pedro 5:5.


27 de agosto de 2011

El Manto de Dios


Aquellos que conocen de pintura saben que todo pintor esconde, oculta su pintura hasta que este terminada. En una ocasión de mi vida, estando de viaje como mochilero (los mochileros tienen  llamado de Dios y encajan perfectamente como misioneros) lo digo por experiencia, necesitaba movilizarme y hacer dinero rápido para ir y trasladarme a otros lugares, de manera que use los talento que Dios deposito en mí y entre esos esta la pintura específicamente en lo que se refiere al paisaje (un consejo, si le gusta  pintar y siente vocación, le exhorto a que no pinte lo que otros ya pintaron, ni los imite, ni haga copia de ellos, viva su propia experiencia, el verdadero artista se deja llevar por lo que su mente, ojos y corazón siente y desea expresar), y estaba yo en esas tierras hermosas diseñadas por ese gran Creador, deleitándome en la hermosura de su gracia, me inspire y comencé a pintar, la verdad es que utilice lo que tenía a la mano no tenía muchos recursos en lo que se refiere para pintar, pero a Dios solo le bastaba que me esforzará y precisamente eso hice, el Señor puso el resto (un verdadero artista solo necesita dejarse  llevar por su talento interno), las pinturas se vendieron y logre ir a los sitios que quería fue algo maravilloso cuando lo logre y todo gracias al Señor.

El tema que voy a estar hablándoles en esta ocasión se titula “El manto de Dios”, pero antes quiero comentarles algo que hará que comprendan el mensaje que el Señor en este día quiere que reciban en su espíritu y en lo más profundo de su ser. Siempre que pinto algo que aún no he terminado acostumbro a ocultarlo, poniéndole un manto, quizás se preguntará porque lo hago, de hecho esa pregunta me la hicieron, incluso algunos intentaron ver lo que ocultaba secretamente, les dije aún no! Sabe cuando usted penetra la privacidad del pintor y descubre la obra que aún esta sin terminar, ocurrirá que no la entenderá, aún peor la criticará. Le digo que el ser humano por naturaleza es así y muchas veces la crítica es tóxica, no constructiva, debido a la ignorancia, o puede ser que su opinión quiera hacer modificación en lo que pinto. ¿Cómo se puede decir algo de lo que no sabes? Si la visión del pintor es una sola.

Lo cierto es que cuando la pintura esta lista, es mostrada públicamente, para sorpresa de todos, ahora todo el mundo dice que hermosa es, ahora todos la comprenden, solo me quedo meditando en aquello, así mismo le pasa al Señor. Quizás estas haciendo algo que el Señor te mando hacer, o quizás Dios esta haciendo algo contigo que ni siquiera tú comprendes, te recomiendo como receta “guardar silencio”. 

Le sugiero que lea conmigo este párrafo de la Epístola del Apóstol Pablo a los  Filipenses, se trata de una Oración que hizo Pablo a los creyentes.

Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora; estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo; como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia. Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo. Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios”. Filipenses 1:3-11.

El Señor ha prometido que si él comenzó hacer algo en ti lo perfeccionará hasta el día de Jesucristo, más claro no puede estar, el punto aquí es, que mientras el pintor y diseñador (Dios) se toma su tiempo en hacer la obra, él tendrá que ponerte un manto, para evitar riesgos de que su obra se dañe. El manto que el pintor coloca en la pintura es realmente una protección, es un cuidado especial, ella es guardada celosamente hasta el día que sea expuesta públicamente. Y lo que hablo no es cosa que me invente, le pongo un ejemplo que transformará su mentalidad, su forma de pensar y de ver las cosas más ampliamente, hubo una gran pintura que se estuvo hablando de ella (ojo, las pinturas llevan consigo un lenguaje de expresión, ellas despiertan nuestros sentidos), bien aquella pintura estuvo primero verbalmente, en la boca de lo hombres (se transmitía de generación a generación) y después fue escrita para ser leída por toda la humanidad, esa historia de esta gran pintura es “El sacrificio de Cristo” a través de las Sagradas escrituras encontramos cantidad de promesas y profecías que nos hablaban de la venida de un Mesías que sería nuestra Salvación y el diseño de Dios era tan maravillosos que dice el Nuevo Testamento en un versículo, parafraseando  “El misterio del Evangelio que había estado oculto por los siglos”. Sí Dios mantuvo en secreto, en misterio, en lo oculto, en lo más profundo de su ser un plan, un diseño, un gran y exitoso designio y propósito para Israel y esta humanidad, salvarla de pecado y ofrecerles la vida eterna. Se hablaba generación tras generación de un Mesías que nacería en Belén, hijo de mujer virgen escogida por la mano de Dios y de un padre humilde y sencillo de corazón de profesión carpintero con grandes principios, de la familia de David. 

Sin embargo cuantos no se imaginaron cuando acontecería aquello, como sería aquel Mesías, que cosas haría, que palabras hablaría, que enseñaría, todos a la expectativa. Ha sido la más grande pintura de la historia que aún por estar en letras, es la obra de arte más extraordinaria que hayan visto mis ojos y experimentado mis sentidos, porque no solo se escucha o se oye y se lee, sino que tiene un gran poder, su espiritualidad transforma todo, es una pintura que aún el Señor no termina de pintar en nuestras vidas porque él anhela que todos sean salvos. Él esta perfeccionando en vosotros lo que un día comenzó “La buena obra”. Y su obra estará terminada hasta “El día de Jesucristo”. Dígame ahora usted alguna vez ha visto una obra de arte como esta, una pintura tan detallista, tan bien diseñada como esta. No lo creo!

Usted sabe quien a tenido la audiencia más grande en críticos de arte y pintura, él Señor, le explico porque lo digo, a través de las décadas se han ido manifestando científicos, filósofos y estudiosos de toda cosa tratando de explicar primero nuestra existencia, buscando la manera de revelar quien y de que manera fueron creados los cielos, la tierra y todo lo que existe, incluso tratando de imitar lo que jamás se podrá hacer con manos humanas, buscando cuanto explicación le fuere posible de cómo se forma un bebe en el vientre de su madre y como crece, se desarrolla, nace, lo cierto es que esta es la obra de Dios, Él es el Maestro por excelencia nadie podrá hacer lo que el hace, nadie ha podido crear, diseñar y pintar los cielos como Él, o pintar una cebra, una guacamaya, unas montañas boscosas, piedras de ríos, la arena del mar, el brillo del sol, la luz resplandeciente de la estrellas, o los frutos como las uvas, etc. La pintura fue mostrada universalmente a la humanidad (planeta tierra, el mundo), porque hay gente que insiste en atribuir que no la creo Dios, yo le llamo dureza de corazón, falta de sabiduría. Aún continúan los críticos, tratando de dar explicaciones de su humana y rebelde sabiduría. Toda la naturaleza se expresa, si somos bien observadores nos daremos cuenta que tiene el lenguaje de Dios y se comunica constantemente, medite en esto!

Además su pintura tiene melodía, alguna vez a experimentado o visto que alguien pinte como este gran Artista, que hace que el pecho rojo que es un ave cante, que el tigre de véngala ruja, que los lobos siberianos aúllen, que los picos altos cubiertos de nieve tengan eco y al sonar haya avalanchas, o que me dice del color cristalino de una cascada puede imitar su sonido, imposible, y que me dice de la lluvia que es como una cortina y los truenos como una trompeta, y la neblina espesa o el fuego, etc. Y no solo es una pintura diseñada y creada, tiene espíritu, aliento y vida de Dios, es más toda ella le adora, le alaba y le exalta diariamente por su grandeza, le glorifica, ahora conoce una pintura así. No lo creo!

Muchas veces Dios comienza hacer algo en usted, los demás no lo entienden porque no es con ellos que se esta trabajando es con usted la obra, como no la comprenden aquellos que lo rodean a usted, estos comienzan a opinar, criticar y hacer toda clase de comentarios como paso con Job, o el Rey David o la madre de Samuel o quizás el mismo Moisés, podríamos mencionar a Elías, podría ser un Pedro, el hombre paralítico, la mujer del flujo de sangre, etc. Lo cierto es que por más que nos esforcemos en resistir este tipo de ataques, mejor es que lo veamos como algo normal que forma parte de nuestra existencia, la crítica siempre va existir porque como lo dije es parte de la naturaleza humana.

Cuando Dios esta haciendo su trabajo el coloca un manto de protección en su obra. Te lo demuestro, el manto de protección que Dios ha puesto en usted es su poder mismo actuando, gente que tu ni conoces serán sanados solo por lo que hablas y manifiestas del Evangelio, personas por las cuales oraste o le pusiste la mano confesando promesas de la palabra en fe serán levantadas de su situación adversa, puede ser que dijiste algo que trajo liberación a otros, pudo ser una llamada, una visita tuya que transformo una casa, una empresa, o quizás el milagro lo hizo Dios al formar parte de un grupo que tu no esperabas ser parte de él, pero Dios sí, porque quiere hacer algo contigo y con los demás, cualquier cosa que a Dios se le ocurra será de bendición. El asunto es que “El manto de Dios” esta puesto en ti, el Señor esta operando y trabajando contigo y existen batallas, luchas, cosas que te preguntas porque me están ocurriendo, puede ser la salud, o la situación financiera, la familia, etc., pero en todo esto Dios esta actuando solo que tu no lo ves, crees que no esta allí, pero no es así, él esta en todo lo que le interesa, tú le interesas tanto que a pesar de la pruebas que vives el sigue haciendo milagros a través de ti, y él no va parar de hacerlo, él busca de ti oro, por eso te refina, te hace pasar por el fuego, te calienta al máximo porque quiere ver una joya de ti. Tu eres el barro y el alfarero, resulta que estas en su taller, él es el maestro, tú su pieza más preciosa, su obra de arte y quiere mostrarte al mundo para testimonio, sí para que testifiques de él, para que hables de su poder de sus maravillas, de lo que hizo contigo, para que hables de su amor.

Los padecimientos, sufrimientos, aflicciones, tribulaciones, persecuciones, afanes que hayas experimentado no se comparan con la corona que Dios te tiene preparada por tus esfuerzos, él toma notas de todo, esto no se trata de quien corre más rápido, es una cuestión de resistencia, perseverancia de estar apercibido, alerta, vigilante, de tener la seguridad de eres salvo y puedes tirar la red para salvar a otros, asegúrate de llegar a la meta porque la carrera es larga, pero solo aquellos que estuvieron firmes en el llamado que se les hizo para servir tendrán la victoria. Que las aflicciones no sean el motivo para descuides el gran sacrificio que hizo Cristo por ti, Dios esta esperando que cuides el sacrificio, recuerda que esa es tu ofrenda, es tu deber espantar las aves de rapiña (lenguas de personas que quieren matar la visión, pueden ser demonios), que quieren robarte la bendición (lee la historia de Abraham), comienza espantar, ahuyentar todo aquello que atenta contra tu llamado, tu propósito, para lo que fuiste escogido, eres hijo (a) de Dios, eres embajador de su reino, no lo olvidemos. Nuestro deber es mantener el sacrificio que hizo Cristo por nosotros vivo en el altar y destruir, quebrantar, quitar todo aquello que esta evitando, impidiendo, que se esta oponiendo a que le adores, alabes por lo que él es, Jesús es nuestra razón de vivir, nuestra eterna y única salvación. Nosotros somos la ofrenda que Dios esta esperando, adórale con el alma, con el corazón, en espíritu y en verdad, que esperas!

El manto de Dios esta allí, él Señor lo puso porque te ama y se deleita en lo que hace y pinta, déjale hacer su obra en ti. El Señor es Santo, Santo, Santo, todo lo que él hace es Santo. Quiero que sepas algo más, si estas leyendo este mensaje, El Señor lo pinto a través de mis manos y dedos para que tú y yo lo leyéramos y nos deleitáramos en su grandeza, para que le exaltáramos por su favor y su bendición, él es grande y eternamente maravilloso.

“He allí la pintura del Creador, existirá hombre alguno que no pueda contemplarla”.

7 de agosto de 2011

Viviendo la Adoración


Uno de los misterios del Evangelio es el costo o el precio de la adoración. Las misiones en la predicación del Evangelio, anunciar y proclamar el mensaje de salvación, un mensaje de esperanza, las buenas nuevas, el Evangelio de Jesucristo, nuestra fe, darla a conocer a las naciones es exteriorizar la adoración del reino.

“Y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar”. Efesios 6:19-20

Caminar con el mensaje de salvación es el viaje de peregrinación más intenso que un hijo de Dios haya podido experimentar, la Biblia dice que somos extranjeros en esta tierra, que estamos de paso, es realmente una aventura ser seleccionado por Dios, nuestro Elohim para emprender el viaje a las misiones de ir por el mundo anunciando el único mensaje de salvación, el que Dios entrego a sus discípulos, dar a conocer el misterio del Evangelio ¡no es apasionante esto!

Muchas personas emprenden viajes, pero les aseguro que este viaje nunca jamás lo olvidarán porque esto es algo completamente de entrega y compromiso con Jesús. Predicar el Evangelio de nuestro Mesías es realmente un acto de adoración. En donde cualquier cosa puede pasar!

¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina! Isaías 52:7

¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Romanos 10:15

El Evangelio que predicamos es Santo y debemos como creyentes guardar íntegramente la santidad de la palabra que se predica, porque un día daremos cuenta a Dios por ella, la palabra que predicamos tiene el poder de salvar y transformar vidas, ella es aliento, espíritu y vida, es Jesús cara a cara, por esta palabra somos justificados, redimidos, salvos. Cuando predicamos el Evangelio de Jesús estamos manifestando su reino aquí en la tierra, estamos adorando al que vive por los siglos, es cuando entregas tu corazón, es amor puro, más allá de los dones y talentos. Dios nos pide amor sin medida, ese amor que es capaz de recorrer fronteras, que no conoce la limitación, cuando Dios envío a su hijo Jesús, Él derramo su amor sobre este mundo, esa es la adoración más grande que haya oído.

El Apóstol Pablo habla de un camino de mayor excelencia, se refería que más allá de el hablar en lenguas y profetizar, además de los dones del Espíritu, había algo que él había descubierto de hecho el quiso exponerlo a quienes les predicaba, quizás en ese momento no estaban preparados para recibir dicho mensaje, lo cierto es que él lo expuso y hasta nuestros días el mensaje esta plasmado en las escrituras, eso quiere decir que al Espíritu Santo le interesaba que todos nos enteráramos, ese camino de mayor excelencia era el amor.

Muchos quieren conocer y tener las riquezas que manifiesta la palabra de Dios, experimentarlas y poseerlas, lo verdadero es que esas riquezas son las profundidades del Evangelio, sumergirse en Él y conocer el verdadero propósito de Dios con los hombres, que nos sea revelada su voluntad algo que va más allá de nuestros sentidos y emociones, de lo que la mente humana piensa. Cuando estas riquezas nos son entregadas comienza la batalla y las luchas y no es que no se hubiesen manifestados sino que ahora son más intensas porque estas viviendo y conociendo el reino de Dios, estas comprendiendo lo que es el amor del cual Dios un día hablo.

Y por ese amor muchos padecieron persecuciones y toda clase de sufrimientos, a través de la historia nos hemos enterado de lo acontecido a los apóstoles del Señor: “A Jacobo hijo de Zebedeo fue decapitado por su fe, Andrés fue crucificado, al igual que Felipe, Bartolomé, Judas y Simón el zelote. Matías murió apedreado en Jerusalén, Simón Pedro fue crucificado cabeza abajo. Y Jacobo el hijo de Alfeo le molieron la cabeza a golpes a la edad de noventa y cuatro años. Muchos de los otros discípulos y primeros seguidores de Jesús fueron también torturados y martirizados por su fe”. Este es un extracto sacado del libro Fox Book of Martyrs, un vistazo a la  muerte de los discípulos.

Sin embargo lo que hace que un hombre de Dios sea sostenido en este caminar, es su comunión y relación con Dios, estos grandes hombres de Dios conocieron y vivieron al máximo lo que es dar su vida por Jesús, ellos conocían el modelo y diseño de Dios en sus vidas, entendieron perfectamente el sacrificio de Cristo con esta humanidad, comprendieron el amor de Jesús por ellos y este mundo, ellos llegaron al propósito de porque vinieron a este mundo y ahora esperan por nosotros el reino de los cielos, ciudad a la cual iremos todos los que hemos seguido al Señor.

El amor es lo más valioso que un discípulo de Cristo puede tener y que logra experimentarlo cuidará esta semilla como su más preciado tesoro, su primer amor, lo compartirá y hablará de Él, no se cansará sino que querrá que todos lo experimenten. Ese amor por el cual uno vive hace que te conviertas en un sacrificio de adoración para Dios. Hemos llegado al lugar indicado y el altar esta construido con el fuego y la leña ¿dónde esta el cordero? pregunto Isaac a su padre Abraham, el dijo que el Señor lo proveerá. Todo esta en su lugar cierto, pero donde esta el sacrificio. A través de Isaac recibimos una de las más grandes enseñanzas sobre la ofrenda y la adoración, uno de los principios más importantes acerca de la verdadera adoración en espíritu y en verdad “el sacrificio” ¿dónde está el sacrificio?

Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Génesis 22:7

Nosotros somos el sacrificio que Dios quiere ““Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”. Romanos 12:1

Sí como sacrificio vivo, santo y agradable en la presencia de nuestro Señor, es el acto de adoración que Dios espera de sus hijos, de hecho Él mismo Dios se nos revela en las escrituras diciendo ustedes son los que quiero como mi gran ofrenda de adoración, no quiero otra cosa, los quiero a ustedes, es a ustedes lo que yo quiero en mi altar, en mi presencia. Nos han sido entregadas en nuestras manos un gran tesoro es como oro en polvo, sabes lo que digo! Tener el gran privilegio de estar en la Corte Celestial del Rey de Reyes y ser uno ese sacrificio de adoración, estar en su altar viviente y adorarle.

Es un verdadero privilegio poder adorar a nuestro Dios, gracias a Jesús podemos llegar confiadamente al trono de la gracia y expresar nuestros más íntimos y puros sentimientos al Señor, podemos hablar sin ningún temor y decirles cuanto le amamos, estar en su cámara secreta es toda una experiencia, sí hay algo que yo quiero vivir intensamente siempre en esta vida es adorarle a Él, no perderme ninguna de sus citas, de sus llamadas de madrugada y en el día comunicarme en mi mente y pensamientos con Él, abrir las sagradas escrituras en el momento justo indicado y antes que amanezca presentarme ante Él sabiendo que nos espera apasionadamente Santo, Santo, Santo Él es Dios.

Me aproximo despacio al lugar secreto, en silencio y extiendo mis manos  comienzo a glorificarle por su grandeza, a adorarle por su santidad, por su amor, dándole gracias por su bendición y cuidado por todo lo que Él es nuestras vidas. No deje de visitar el lugar santísimo, no postergue sus citas con Dios, no falte a las reuniones con el Señor, Él lo esta esperando a usted, Él anhela cenar con usted y quiere derramar su amor y manifestársele porque le ama. Muchas veces las palabras no salen de nuestros labios, solo un llanto que lo llena todo, un gemido que expresa todo lo que quería decirle, después de la adoración un paso a la oración y una cosa lleva a la otra, ahora es Él expresándose e intercediendo, ¡no es maravilloso! todos somos intercesores, oremos unos por otros “Y amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas”. Y “Amarás  a tu prójimo como a ti mismo”. Toda una proclamación de adoración al que vive por los siglos……

5 de julio de 2011

Jesús la Salvación Eterna



Amados, a través de esta enseñanza conocerás el plan de salvación de nuestro Señor Jesucristo el Salvador del mundo. 

El pecado en el hombre es todo aquello que infringe la ley de Dios y va en contra de su voluntad, Romanos 3:23, Tito 2:11-12; 3:5-7.

El pecado se origino en Satanás cuando este lleno de envidia y de orgullo queriendo ser como Dios, se rebeló contra el Altísimo. El pecado entro en el mundo por Adán, Génesis 3, Romanos 5:12-19, cuando desobedeció a Dios comiendo del fruto prohibido. En el momento que él cayó, caímos todos porque él era el hombre fuente del cual procedemos todos, por eso todos nacemos pecadores. Y ésta naturaleza pecaminosa ha sido transmitida desde su generación hasta la nuestra.

La naturaleza del pecado, Romanos 14:23, I Juan 3:4; 5:17, Santiago 4:17. La palabra de Dios describe el pecado de diversas formas, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento la palabra más usada para definirlo es errar al blanco y aparece por primera vez este vocablo en Génesis 4:7 y más de cien veces en el Nuevo Testamento. Otras definiciones con respecto al pecado son: Torcido, rebelión, desorden, ignorancia, cruzar la línea, etc.

Sin embargo Dios es justo, Salmo 145:17. Y aunque por amor y misericordia deseaba salvarnos teníamos una deuda pendiente con Él porque “De ningún modo tendrá por inocente al culpable”. Números 14:18. Por consiguiente para que Él pudiera perdonarnos debíamos cumplir las demandas de su justicia.

Así, para salvar a los descendientes de Adán, Dios necesitaba un Salvador que como tal llenara ciertos requisitos: Primero debía ser Sumo Sacerdote para siempre, y esto sólo era posible a través de una vida indestructible. Segundo debía ofrecerse voluntariamente a Dios y ser sin mancha (pecado) y sin contaminación para que fuese “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Tercero debía ser humano para que pudiera ser nuestro pariente. Cuarto debía descender al infierno y arrebatarle las llaves de la muerte y del Hades al diablo.

¿Qué humano podría realizar semejante Misión? Ninguno. Por lo tanto, cuando en la eternidad Cristo se ofreció a Dios como nuestro fiador, Él sabía que debía encarnar, Filipenses 2:5-11. Cristo cumplió con las demandas divinas, porqué Él se ofreció voluntariamente y encarnó tomando un cuerpo humano para ser nuestro pariente cercano y poder redimirnos, Rut 3:12, Juan 10:14-18. Fue el Cordero de Dios, porque no tenía defecto ni pecado. Instituyó un Nuevo Sacerdocio, el de Melquisedec (El sacerdocio anterior el Levítico era por descendencia a diferencia de Melquisedec que es por el poder de una vida indestructible, Hebreos 7:15-17). Descendió al infierno y le arrebató las llaves de la Muerte y el Hades al diablo, Hebreos 2:14-15, Apocalipsis 1:18.

Al tomar un cuerpo como el nuestro, Cristo jamás volverá a tener el que poseyó antes de la encarnación, Él es Dios, tiene un nombre que es sobre todo nombre, Filipenses 2:9 y que asumió la misma Gloria que desplegaba antes que el mundo fuese, Juan 17:5, pero se unió a la raza humana en forma insoluble, Él es Dios - Hombre, y nos ha prometido un cuerpo glorificado semejante al Suyo, cuando Él se manifieste, I Juan 3:2.

Cristo es nuestro mediador, I Timoteo 2:5, integró la justicia divina de manera que podemos acercarnos confiadamente a Dios, por el camino nuevo que abrió para nosotros, Hebreos 10:19-22. La culpabilidad del hombre encuentra su perdón en Cristo, Romanos 3:21-22, I Corintios 1:30, II Corintios 5:21. 

Antes de Cristo en el Antiguo Testamento podemos observar que los pecadores eran perdonados mediante holocaustos, en el libro de Levíticos, en los capítulos del 1 al 6 se especifica como eran presentadas las distintas clases de sacrificios y ofrendas. Adicional a estos, YHVH Dios ordenó a los israelitas que como estatuto perpetuo guardaran un día al año para humillarse delante de Él y para hacer expiación por los pecados del pueblo, Levítico 16.

El propósito de este rito era la purificación de la nación, sólo en ese día entraba el Sumo Sacerdote al Lugar Santísimo lo cual era figura del Sacrificio de Jesucristo, nuestro Gran Sumo Sacerdote quien con su propia sangre entró una vez y para siempre en el Lugar Santísimo para quitar del medio el pecado y obtener nuestra eterna salvación; Hebreos 4:14, 9:12, 9:24-26, 28; Hebreos 8-10. El día del perdón, en Hebreo Yom Kipur se sigue observando por el pueblo Judío. 

El Nuevo Testamento nos enseña que los sacrificios y las ofrendas del Antiguo Testamento es un símbolo impuesto hasta el tiempo de reformar las cosas, Hebreos 9: 9-11, de tal manera que ahora Cristo está presente y es el sacrificio de Él que realmente cuenta.

Lo medular de los sacrificios del Antiguo Testamento era que la sangre de toros y de machos cabríos debía ser derramada. Cristo, el Cordero de Dios dijo: que su sangre sería derramada por muchos para el perdón de pecados, Mateo 26:28. El valor infinito del sacrificio de nuestro Señor está en el hecho que la sangre es esencialmente la del Hijo de Dios y por eso nos limpia de todo pecado I Juan 1:7. A través del sacrificio de Cristo, la justicia y la gracia de Dios quedan en permanente equilibrio. Les explico porque: Primero por que la justicia de Dios requería que el culpable fuera condenado, esto se cumple en el momento en que Cristo llevó nuestros pecados en su cuerpo, I Pedro 2:24, e hizo justos a los pecadores evitando que éstos fueran castigados, Romanos 5:19. Segundo que el hombre puede acercarse a Dios, quien en su gracia y no por obras, perdona y salva, Romanos 3:24, 5:1-2, Efesios 1:7, 2:8, Tito 3:7.

La sangre de nuestro Señor Jesucristo tiene poder porque es la sangre de Dios encarnado, ella nos redime, salva, santifica, libera, nos hace vencer a las huestes espirituales de maldad. Jesús al morir en la cruz derramando su sangre, derrotó al diablo y a su reino de tinieblas, Colosenses 2:15.

Expiación, Propiciación, Rescate, Pacto:

La palabra expiación viene del verbo expiar, en hebreo “Kaphar” que significa cubrir, ocultar, tapar una cosa con otra. Expiación es el acto por medio del cual se cubre satisfactoriamente una ofensa o deuda.

Propiciación, es la ofrenda que apacigua la ira de aquel contra quien se ha cometido una ofensa, es decir “Apaciguar, es poner en paz”.

Cristo cubre nuestros pecados con su sangre, que es la ofrenda que apaciguó la ira de Dios. La propiciación de Cristo fue para Dios, quien no cambio de carácter, sino de actitud hacia la humanidad. La sangre de Cristo compensó a Dios porque Él lo resucitó, Hechos 2.24 y exaltado por la diestra de Dios, le dio un nombre  que es sobre todo nombre, Filipenses 2:9 y envió la Promesa del Espíritu Santo, Hechos 2:33.

En los Evangelios de Mateo 20:28, Marcos 10:45 y en I Timoteo2:6 encontramos la palabra rescate, del verbo rescatar que significa recobrar por precio o por fuerza lo que el enemigo ha cogido y por extensión cualquier cosa que pasó a ajena mano. Explicando esto, significa que el hombre era esclavo de Satanás e incapaz de rescatarse a sí mismo, de tal forma que Cristo encarnó y con su sangre nos rescató. Aunque el hombre era prisionero del diablo, Cristo pagó a Dios y no al diablo, porque todos pertenecemos a Dios, Salmo 24:1, Juan 17:6,9. No le debemos nada al diablo, él ha sido juzgado  y condenado, Juan 16:11, Romanos 16:20.

Jesús libera al hombre del poder del diablo, quien lo ha tenido cautivo, Lucas 4:18, II Timoteo 2:26. Jesucristo vino a rescatarnos de ese hombre fuerte, Lucas 11:21-22, Cristo el ungido de Dios, nuestro Libertador, Juan 8:31-36, Isaías 61:1.

El pacto eterno se llevó a cabo en la eternidad, cuando Cristo, mediante el Espíritu Eterno, se ofreció al Padre para ser nuestro único mediador, Hebreos 9:14. Jesús lo que hizo fue como firmar un compromiso y al saldarlo nos liberó de la obligación que teníamos pendiente con Dios, por ejemplo Colosenses dice que Dios anuló el acta de los decretos que había contra nosotros, la deuda que nos era adversa. El Señor Jesús como nuestro garante liquidó nuestra deuda y nos reconcilió con su Padre. El pacto eterno es un pacto de salvación entre Dios y los hombres, en donde la redención de los hombres no fue algo improvisado por Dios sino que Cristo desde antes de la fundación del mundo se ofreció y fue destinado para ser el Cordero de Dios, I Pedro 1:18-20.

El pacto perpetuo no se efectuó en la eternidad sino en la tierra podemos dar referencia de esto en Génesis 3:15, este se basa en la gracia de Dios y es posible por medio del sacrificio de Cristo quien al derramar su sangre nos compró la salvación, Hebreos 10:19, I Pedro 1:19, I Juan 1.17. Este pacto significa que es para siempre porque no termina con la muerte física, sino que por el contrario el creyente al morir físicamente, se dirige a la vida eterna con Dios.

La salvación del hombre es un tema que para algunos es conocido, para otros algo completamente desconocido sin embargo de todas las cosas que hemos escuchado y presenciado en este mundo este tema es de vital importancia porque el mismo guarda en sí una verdad que cambia nuestra forma de ver y respecto a la vida. Salvación de salvar, significa librarse de un riesgo o peligro, ponerse en seguro, evitar un inconveniente, dificultad, vencer un obstáculo pasando por encima de él, liberación.

Cristo vino a liberar al  hombre de la culpa del pecado por cuanto ha sido perdonado por Dios, vino a liberarnos del castigo del pecado por cuanto él dio su vida por nosotros, nos libero del dominio del pecado por el poder del Espíritu Santo que habita ahora en el creyente, nos libero de la ira de Dios porque él pagó por nosotros, Romanos 5:9, I Tesalonicenses 1:10.

Al ser librados de la ira de Dios, estamos reconciliados y en paz con nuestro Creador, Romanos 5:1, el Espíritu Santo vino a morar en el creyente desde el momento que este acepta al Señor Jesús como su Salvador, Romanos 8:9-13, no existe creyente en Cristo que no tenga al Espíritu Santo, somos hijos de Dios y coherederos con Cristo, Juan 1:12,13, Romanos 8:17, seremos semejantes a Cristo y reinaremos con Él sobre la tierra, I Juan 3:2, Apocalipsis 5:10, pero aún más excelente será la relación eterna que tendremos con Jesús, Juan 17:24, Él fue a prepararnos un lugar en el cielo, Juan 14:3.

En la Biblia se nos habla del cielo como la residencia de Dios, I Reyes 8:30, Mateo 5:45, el lugar donde Cristo ascendió, Juan 3:13, I Corintios 15:47, Lucas 24:51, I Pedro 3:22 y de donde vendrá otra vez, Filipenses 3:20, es la morada de lo ángeles, Mateo 22:30, allí Cristo intercede por su pueblo, Hebreos 7:25 y es allí donde le tiene preparado un lugar, Juan 14:2-3, en donde todos al fin se reunirán en aquel lugar se experimentará su luz gloriosa, en donde veremos árboles frondosos llenos del esplendor de vida del Creador, la belleza de sus ríos limpios correr, los cánticos, las túnicas, las coronas, el regocijo, la paz, la verdadera felicidad, el real tesoro, la magnificencia de su reino, el cielo es vida sempiterna duradera, perdurable, indestructible e inmortal, un eterno peso de gloria, salvación, reposo, plenitud, alegría del Señor. Gozaremos de la fraternidad con aquellos a quienes hemos amado en el Señor, Mateo 8:11, I Tesalonicenses 4:13-18, la presencia de Cristo y la conciencia de que todo es perfecto y eterno, Apocalipsis 7:9-17. Definitivamente el cielo es un lugar donde los santos vivirán en eterna pureza, el pecado y sus amargos frutos estarán excluidos para siempre. 

El que este bajo la ira de Dios se encamina hacia una eternidad de oscuridad sin Cristo y sin esperanza, la verdad es que Dios no quiere que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento, I Timoteo 2:4, II Pedro 3:9. El Señor no preparó el infierno para la raza humana sino para Satanás  y sus demonios, Mateo 25:41, sin embargo este será el lugar eterno de los perdidos aquellos que no quisieron abandonar sus malos caminos y se complacieron en tener una vida de pecado.

La Biblia describe el infierno como un lugar de tormento con fuego y azufre, Lucas 16:23, Apocalipsis 14:10-11, un lugar de pena eterna, Mateo 25:46, de fuego eterno, Mateo 25:41, donde hay llamas eternas y fuego consumidor, Isaías 33:14, horno de fuego y lugar de retribución para el hombre irredento, Mateo 13:41-42, etc.

No hay nada más importante y más seguro que la salvación en Cristo porque estamos en las manos del Padre y del Hijo, Juan 10:28-29 y guardados por su poder, I Pedro 1:5. 

La salvación del hombre mediante nuestro Señor Jesucristo es la gran oferta de Dios, Juan 3:16. Dios es el dador más grande del mundo y su amor es incomparable, él se hizo pobre para que nosotros fuéramos enriquecidos, Jesús es el regalo más importante y más grande que podemos recibir en nuestra vida, solo se necesita creer y confesar para ser salvo. Jesús es la posesión más grande del mundo y él que no la tiene, no tiene nada, aunque tenga muchos bienes terrenales, Jesús es la decisión más importante de nuestra existencia en este mundo, el hombre decide su destino eterno y final.

Jesús es la gran oferta de Dios y si deseas recibir esta oferta divina es necesario que ocurra en ti como primer paso el arrepentimiento sincero de corazón. Arrepentirse es cambiar el modo de pensar, de actuar respecto a nuestra conducta, Cristo inició su ministerio terrenal haciendo un llamado al arrepentimiento, que cambiáramos nuestra manera, forma de pensar y vivir. Arrepentimiento es querer deshacerse de algo que pesa en nuestra vida que sabemos que esta mal y que deseamos cambiar, transformar y ser mejor, II Corintios 7:8-10. 

Un segundo paso sería la fe, creer en el Señor Jesucristo y en su obra redentora que nos salva de la ira de Dios, Juan 3:16, 8:24. Como tercer paso la conversión que significa volver de una dirección a otra que le es opuesta, dar una vuelta y volver de algo, cuando el pecador se arrepiente  y pone su fe en Jesús, este le da la espalda al pecado y se vuelve a Dios. La conversión es la parte visible de la salvación, esto quiere decir que si antes nos conocían de una manera, ellos podrán ver y notar que algo en usted ha cambiado respecto a su conducta, porque ella ahora gira en torno al Evangelio de Cristo.

El arrepentimiento, como la fe y la conversión son obras del Espíritu Santo producidas en el hombre, esta es la gran oferta divina que Dios nos regala.

Ahora que haz leído, meditado y reflexionado sobre este tema tan importante. Si deseas un cambio entero y real en tu vida, experimentar lo que es la salvación eterna, conocer al Señor Jesús te exhorto a que repitas después de nosotros esta oración:

“Señor Jesús yo creo que tu eres el hijo de Dios, que tu moriste y entregaste tu vida por mí, te pido que perdones todos mis pecados, que me limpies con tu sangre redentora, abro mi corazón para recibirte como mi único salvador y Señor personal, lléname con la presencia de tu Espíritu Santo, escribe mi nombre en el libro de la vida, ayúdame a ser obediente a tu palabra y prepárame para tu servicio”. Amen.

Queremos darte la bienvenida a la gran familia de Cristo, te invitamos a que diariamente leas y escudriñes la Palabra de Dios, comenzando con el Evangelio de nuestro Señor Jesús, te incentivamos a que diariamente ores a Dios con tus propias palabras, agradeciendo todas las cosas, te motivamos a que convivas con otros creyentes de Cristo que lo amen, adoren en espíritu y en verdad, para que tu cuerpo sea edificado en el Señor con el conocimiento pleno para el servicio.

La Bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo este con todos ustedes.

8 de junio de 2011

III Parte: La Redención del Hombre


III PARTE

Todos necesitamos de la salvación o redención que nuestro Señor Jesús ofrece, porque todos hemos sido pecadores, destituidos de la gloria divina e imposibilitados para redimirnos, ni redimir a nadie, Salmo 49:6-8. Para este tema de la redención le sugiero leerse Romanos 3:23 y Lucas 19:10.

Así como paso con Adán todos hemos ofendido al Creador y eso nos alejó de Él, sin embargo hubo algo en el interior de Dios que lo motivo a traer salvación a este mundo, Juan 3:16.

Cuando Dios decidió hacer el hombre a su imagen y semejanza, Jesús se ofreció como nuestro garante, si nosotros le fallabamos a Dios , Él sería responsable y nuestro substituto, Juan 1:29, Isaías 53:6.

Cristo es el segundo Adán, I Corirntios 15:45-47. Adán fue creado a la imagen de Dios, pero después de la caída, no pudo transmitir lo que había perdido y engendra hjos a su imagen, Génesis 5:1-3. De manera que a Dios le era necesario otro hombre fuente que engendraría hombres para Él. Con Jesucristo esto es posible, Juan 1:12-13.

Nuestra condición pecaminosa nos dice que necesitamos a Jesucristo. Somos salvos por la buena voluntad de Dios para con los hombre, Lucas 2:14. A través del Evangelio podemos enfrentar el problema del pecado ya que este ofrece una solución inmediata, que satisface a Dios y al hombre porque puede cumplirla a través de Cristo. 

El Evangelio de Cristo supera todos las espectativas del ser humano, porque es superior a toda doctrina, filosofía y religión. El Evangelio de nuestro Señor ofrece un nuevo estilo de vida que garantiza salvación. Revise Hebreos 7:25.

¿Qué es redención?  Esta palabra viene del verbo redimir, que significa rescatar o sacar de la esclavitud al cautivo o esclavo mediante precio, también puiede significar comprar de nuevo una cosa que se había vendido, poseído o tenido y por alguna razón o título  se había perdido.

Cuando una persona esta en Cristo dice la escritura que es una nueva criatura que las cosas viejas pasaron y que el Señor ha hecho cosas nueva en ellos. Por lo tanto no puede haber maldiciones de ningún tipo en la vida del nuevo creyente y mucho menos atravesando desiertos. Este nuevo creyente sabe ahora que es hijo de Dios y que las cosas que le acontecen son retos, pruebas y desafíos.

Afirmativamente que la redención del hombre  fue determinada por Dios desde antes de la fundación del mundo, I Pedro 1:20, y hecha pública  por Dios al hombre, Génesis 3:15, observese Génesis 3:21 cuando el Señor quito la vida de un animal para vestir a Adán y a Eva.

La salvación le costó a Dios la sangre infinita de su Hijo, I Pedro 1:18-19, Él dio el primer paso, se humillo en Cristo, Filipenses 2:8. Ahora nos compete a nosotros humillarnos ante Él porque Él tuvo misericordia de nsotros, Efesios 2:4-5.

Lo cierto es que ni aún la eternidad será suficiente para darle gracias a Aquel que nos amó, nos lavó y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre, Apocalipsis 1:5-6.

No obstante la redención tiene su efecto, el hombre fue creado semejante a Dios y para tener comunión con Él. Por lo tanto cuando Satanás tento a Adán diciéndole que sería como Dios, este debió rechazar la propuesta porque este ya era la imagen de Dios.

Cuando Adán cayo en pecado la imagen de Dios se estropeó y todas sus facultades psíquicas quedaron inclinadas hacia lo malo. A pesar de que en el hombre existe el conocimiento del bien y del mal, estos conocimientos no les sirven  de nada a menos que que acepte y tenga a Cristo en su corazón como su salvador “Entonces la redención tendrá efecto, porque será visible en su conducta y fiorma de conducirse”. II Corintios 5:17, Efesios 4.22-24, Colosences 3:9-10.


6 de junio de 2011

II Parte: De la Caída, a la Redención


II Parte

Dios nos llama pecadores a través de las Sagradas Escrituras nos podemos dar por enterado sobre el asunto, Romanos 3:9-18, Salmo 14:2-3. La pregunta es ¿Por qué somos pecadores? Porque el pecado entró en la raza humana por un hombre su nombre es Adán. Cuando Adán pecó, nosotros pecamos con él, porque el es nuestro progenitor, Romanos 5:12.

¿Qué es el pecado original? Es aquel que esta relacionado con la rebeldía y desobediencia a Dios, Génesis 3, Romanos 5:19. Ante Dios toda nuestra justicia es como trapo de inmundicia, Isaías 64:6 y si no fuese por la misericordia del Señor no habría esperanza para la humanidad, I Pedro 1:3.

LA CAÍDA DEL HOMBRE

Para enterarnos de cómo fue que el hombre cayo en muerte espiritual, léase en la Biblia Génesis 3:1-20.

La Biblia nos enseña que los siervos de Dios siempre serán sometidos a pruebas y este fue el caso de Adán, la prueba de obediencia en él era necesaria. Otros que fueron sometidos a pruebas de obediencia y fe, es el caso de Abraham, Moisés, José, David, etc. El mayor ejemplo de obediencia lo aprendemos por el mismo Señor Jesús, Hebreos 5:8 “Si Dios no eximió a su Hijo de esta prueba, cuánto menos a nosotros”.

Revisemos Isaías 14:12-17, Ezequiel 28:11-19, II Corintios 11:3, Mateo 12:24, Apocalipsis 12:9. ¿Quién es el tentador? La Biblia nos habla de una forma clara sobre la existencia de Satanás. Examinando las porciones bíblicas Isaías 14:1-23 y Ezequiel 28:1-19 están dirigidas  al rey de Babilonia y al rey de Tiro, las palabras registradas en Isaías 14:12-17 y Ezequiel 28:11-19 definitivamente no pueden ser aplicadas a ningún ser humano. En estos pasajes bíblico los Profetas señalan a un ser espiritual maligno que induce al hombre a pecar. A continuación analicemos estos pasajes:

§  Satanás fue creado, Ezequiel 28:13,15

§  Estuvo en el Edén de Dios donde fue querubín grande y protector, Ezequiel 28:13,14

§  Peco por puro orgullo y envidia. Al verse tan hermoso quiso ser semejante a Dios, Isaías 14:13-14, Ezequiel 28:17. Ahora todo su odio y envidia es dirigido y se centra a los redimidos por la sangre de Cristo y todo es porque somos Hijos de Dios.

§  Su nombre era Lucero, que significa “porta antorcha” de ser  sello de la perfección termino convertido en espanto, Ezequiel 28:12,19

§  Tenía muchas responsabilidades entre las cuales estaba el gobierno físico del mundo. pero no permaneció en la verdad, Juan 8:44 y Dios lo echo del Cielo, por esta razón Satanás produjo el caos en la Tierra, Génesis 1:2. Después de esto el Señor ordenó la Tierra y colocó al hombre allí.

Una de las cosas que Satanás procura es el mal en la raza humana porque le tiene odio y envidia, tanto al Creador como a su criatura, quien siendo menor que los ángeles, El Señor la corono de gloria y honra, Salmo 8:4-6.

El diablo se disfraza como ángel de luz para poder engañar y ocultar su verdadera personalidad y así lograr sus malvados propósitos, obsérvese que en el Edén se valió de una serpiente para engañar.

Satanás ya ha sido juzgado y condenado al ser vencido por Cristo, Juan 16:11, Apocalipsis 20:10. Para él no hay redención porque el cayo tentado por él mismo.

Al examinar la caída de nuestros progenitores llegamos  a la conclusión de que la prueba era inevitable, sin embargo la caída no. Estudiemos estos ejemplos:

§  El tentador se presenta y tergiversa la palabra de Dios, este insinúa motivos egoístas en la prohibición divina. De esta forma el mostraba interés por el bienestar de ellos.  Confronte estos versículos Génesis 2:16-17 con Génesis 3:1.

§  Las palabras de Satanás lograron sembrar duda en Eva sobre la integridad de Dios. Una vez aceptado esto, él añadió al mandato divino para hacerlo parecer injusto, véase Génesis 3:2-3.

§  El diablo, el tentador acusa abiertamente a Dios  y lo acusa de ocultar sus verdaderos motivos al prohibirles comer del fruto del árbol del bien y del mal, más les asegura que comiendo de él, ellos serían como Dios, Génesis 3:4-5. 

§  El diablo con su astucia engaño a Eva, II Corintios 11:3 quien tomo del fruto y comió, además de que dio a su marido quien también comió. Adán no discutió ni con su mujer ni con la serpiente, el sencillamente acepto y comió. La Biblia señala que Adán no fue engañado, I Timoteo 2:14 “El había recibido el mandato divino tenía conocimiento de este y dominio sobre todo”.

§  El pecado entra por primera vez, a través de un deseo desordenado y malo, Génesis 3:6, ellos debían codiciar lo que Dios les había prohibido. Adán acusa a Eva de haberle hecho caer, y a Dios por darla como su compañera, Génesis 3:12.

§  Adán y Eva debieron estar agradecidos a Dios por todo lo que tenían, más ellos se empecinaron en lo prohibido. Sin embargo no supieron darle valor a las cosas que Dios les había dado, Salmo 103:2, Filipenses 4:11-13.

Todos nacemos con el pecado original, gracias a Jesús porque vino a buscar y salvar lo que se había perdido. Génesis 3:1-6, I Timoteo 2:13-14, Romanos 5.12.

Los resultados de la desobediencia fueron terribles no solo para ellos sino a los descendientes, Génesis 3:7-15. Leamos estos ejemplos:

§  Nació en Adán y Eva un sentimiento de culpabilidad que los hizo esconderse de Dios, Génesis 3:7-8. A través de Jesús este sentimiento de culpabilidad es sanado.

§  El hombre tenía miedo hacia Dios, Génesis 3:10, sin embargo la Biblia nos manda a temer a Dios.

§  Las facultades del alma como la razón, los sentimientos, la conciencia y la voluntad quedaron corrompidas porque el hombre las uso para satisfacerse a sí mismo sin tomar en cuenta a su Creador. Pero al conocer el mensaje del Evangelio los seres humanos son guiados al arrepentimiento.

§  La muerte espiritual como la física pasaron al hombre, Romanos 5:12-15-17. Jesús es vida eterna.

§  El medio ambiente, la naturaleza  quedo afectada, Génesis 3:17-19, pero existe la promesa de liberación, Romanos 8:20-23.

§  Los dolores de parto fueron multiplicados, Génesis 3:16. Creemos que el plan de Dios fue que el parto fuera sencillo en la mujer.

§  El peor de todos los castigos fue quedar destituidos de la gloria de Dios, Romanos 3:23, más gracias al sacrificio de Cristo podemos acercarnos confiadamente al Trono de gracia del Señor.

§  Dios maldijo a la serpiente, por dos motivos: para dejar en claro lo que le pasará a todo aquel que ceda su cuerpo al diablo y el otro motivo para hacer de ella un símbolo de las fuerzas diabólicas y mostrarnos lo que hará con ellas. Recordemos que la serpiente fue solo el instrumento que uso el diablo para ejecutar su plan.

El diablo siempre ha estado engañando y destruyendo a muchos, uno de sus anhelos es ser como Dios, más su soberbia ha arrastrado a multitudes porque ambicionan grandezas, él los ha inyectado con todo tipo de deseos malignos los cuales manifiestan envidias, codicias, pasiones desordenadas, avaricias y otras tantas cosas terribles. 

Es pecado desear lo divinamente prohibido, Mateo 5:27-30. Los creyentes debemos ser agradecidos con Dios por su gran misericordia porque el nos rescato de las tinieblas y nos trasladó a su reino de Luz.

"Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios". « Efesios 6:13-17 »