27 de agosto de 2010

Del Pecado a Jesucristo


 
Lucas 16: 19-31

La inolvidable escena entre un hombre rico y otro pobre, llamado Lázaro. El hombre rico no le importaba con los demás, incluso no les preocupaba sus propias necesidades espirituales, su único interés era su pequeño mundo de deseos egoístas y ambiciones.

Mas sin embargo cuando murió, ocurrió que, entro en la eternidad, donde le tocó dar cuenta de sus actos. Obviamente después de haber disfrutado de toda una vida de lujos pasó a sufrir el tormento del mundo espiritual mejor conocido como el Hades es decir el infierno.

Estando este hombre en el Hades, sus prioridades cambiaron drásticamente. Y todos sus demás intereses perdieron absoluto valor, solamente ahora dos cosas le interesaban:

1. La primera su alma, de hecho suplicó que se le tratara con misericordia. Según como Jesús lo cuenta, " El rico dando voces: dijo: Padre Abraham ten misericordia de mi, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama".

2. La segunda fue la condición espiritual de sus hermanos y esto se debió a que solo bastaron unos instantes de tormento para convertir su corazón en el de un misionero, podría decirse que por primera vez él sintió amor espiritual por sus hermanos.

Veamos como dice la escritura Lucas 16: 27-28

"El hombre rico dijo: "Abraham, te ruego entonces que mandes a Lázaro a la casa de mi familia. Que avise a mis cinco hermanos que, si no dejan de hacer lo malo, vendrán a este horrible lugar".

Mas sin embargo, cuando se le dijo que sus hermanos deberían leer la ley y sus profetas, tal como todo el mundo lo hacía, este hombre volvió a rogar: "no, Padre Abraham, pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán".

Ahora en este hombre habitaba la idea de arrepentirse, pues la muerte le cambió su forma de pensar y sus intereses, él ahora sabía perfectamente lo que sus hermanos necesitaban: UN ARREPENTIMIENTO TRANSFORMADOR EN SUS VIDAS.

No tenemos que esperar a estar muertos, para que esta convicción nos haga despertar a la realidad. Jesús le dijo: "Os digo: No, antes sino os arrepentís, todos pereceréis".

En Hechos 17. 30, Pablo habló a los atenienses diciéndoles: " Pero Dios habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, Ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan".

Existen dos caminos por los que el hombre transita: Uno es el arrepentimiento y el otro la rebelión.

La razón por la cual Dios demora la segunda venida de Cristo es para darle tiempo al hombre de que se arrepienta de sus pecados.

"El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es PACIENTE para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento". 2 Pedro 3.9

El destino final del ser humano depende exclusivamente de arrepentirse o no hacerlo.

En Apocalipsis 21.8, "PERO LOS COBARDES E INCRÉDULOS, LOS ABOMINABLES Y HOMICIDAS, LOS FORNICARIOS Y HECHICEROS, LOS IDÓLATRAS Y TODOS LOS MENTIROSOS TENDRÁN SU PARTE EN EL LAGO QUE ARDE CON FUEGO Y AZUFRE, QUE ES LA MUERTE SEGUNDA".

Es tiempo de apartarse de la iniquidad, ignorancia y la desobediencia. Una vez que se ha convertido del pecado a Cristo usted es liberado del reino de la tinieblas y trasladado al reino del Hijo de Dios. Colosenses 1.13

El arrepentimiento es volverse del pecado, dejar la iniquidad, es una decisión a renunciar a todo lo que es ajeno a Dios, es una transformación a la que Jesús llamo un nuevo nacimiento. Juan 3.3

Pedro les explica a los judíos cristianos que estaban en Jerusalén, porque se habían bautizado a gentiles en casa de Cornelio, estos hermanos judíos responden diciendo: "De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida". Hechos 11.18

Lo único que abre puerta a la verdadera vida es el arrepentimiento. El arrepentimiento es mas que remordimiento por haber pecado, es más que lamentarse por sentir vergüenza, es más que sentir temor al castigo, es más que declararse culpable.

En el día de Pentecostés, Pedro señaló los pecados de los judíos que le estaban escuchando y sus palabras los compungieron de corazón y los llevaron a clamar: " ¿QUE HAREMOS?" Hechos 2:37. Más Pedro no interpretó como un arrepentimiento el hecho de que ellos estuvieran compungidos.

Observe lo que Pedro les responde: " Les dijo: ARREPENTIOS Y BAUTICESE CADA UNO DE VOSOTROS EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS, Y RECIBIRÉIS EL DON DEL ESPIRITU SANTO". Hechos 2.38

Algunos dirán que arrepentimiento es sentir tristeza por sus pecados. Es cierto, la tristeza lleva al arrepentimiento. En 2 de Corintios 7.10, " Cuando Dios los ponga tristes, no lo lamenten, pues esa tristeza hará que ustedes cambien, y que pidan perdón y se salven. Pero la tristeza provocada por las dificultades de este mundo, los puede matar".

El genuino arrepentimiento debe producir en usted una transformación de vida. Juan el Bautista instó a la gente que venía a él, y les dijo: " HACED, PUES, FRUTOS DIGNOS DE ARREPENTIMIENTOS". Mateo 3.8

También el arrepentimiento tiene que ver con la transformación de la voluntad, esto implica el intelecto, las emociones y la conciencia, capacitando a la persona a renunciar a su antiguo estilo de vida.

Respecto al bautismo, uno puede ser sumergido en su propia muerte espiritual al pecado, crucificar al antiguo hombre al grado que el cuerpo del pecado es destruido. Romanos 6.6, perfectamente, se puede asociar esto a la conversión de Pablo porque él era fariseo, hebreo de hebreos, Filipenses 3.5, y con respecto a la ley de Moisés, él dijo que era irreprensible, Filipenses 3.6.

Definitivamente no existía ningún tipo de acusación legítima que se le pudiera imputar a Pablo en cuanto a su capacidad para cumplir la ley porque como fariseo que era, como judío de alto renombre en el judaísmo, Pablo pensaba que Jesús era un impostor y que este Jesús se había propuesto destruir el judaísmo.

Pero óigame bien, Pablo se había propuesto una misión y era nada mas y nada menos que oponerse a este Jesús con una furia devastadora de persecución y el mismo no vacilaba en ver al blanco como enemigo a todo aquel que siguiera a Jesús, este hombre tenía una intensa determinación de acabar con la Iglesia de Cristo, pero le digo, lo procuró hacer.

Ya Pablo no estaba conforme con hacer el sólo la persecución, ahora estaba buscando un aliado y para esto se consiguió al sumo sacerdote, una vez que recibió la anhelada autorización salió rumbo a Damasco a cumplir su plan.

Y dice la Biblia, no lo digo yo, que cuando este hombre estaba en camino a Damasco se le presentó el Señor Jesús con una luz, más fuerte que la del sol que lo dejó cegado y se desplomó a tierra a causa del poder de su presencia.

Al escuchar que el que le hablaba era Jesús dijo: "¿QUE HARÉ SEÑOR? ", Hechos 22.10.

Como todos sabemos Pablo se arrepintió y cambió su voluntad en cuanto al estilo de vida, el había consagrado su vida al judaísmo y a perseguir la iglesia de Cristo, pero cuando se arrepintió en el camino a Damasco su vida tomo un rumbo diferente.

Él se volvió de su vida antigua y llegó a decir: "CUÁNTAS COSAS ERÁN PARA MÍ GANANCIA, LAS HE ESTIMADO COMO PÉRDIDA POR AMOR DE CRISTO". Filipenses 3.7

Si del pecado has venido a Jesucristo y en tu vida hay un sincero arrepentimiento que consiste en abstenerse de toda forma de iniquidad, rehusando conformarse a este mundo, venciendo con el bien al mal y haciendo callar toda falsa acusación en contra suya mediante un excelente comportamiento, tienes que saber que has nacido del agua y del espíritu para vida eterna.

Unas de las cosas que Pablo puntualizo de los tesalonicenses fue el hecho de estos se convirtieron de los ídolos al Dios vivo y verdadero, para servirle, Tesalonicenses 1.9.

Es interesante observar lo que Lucas menciona sobre las predicas que Felipe exponía en Samaria, esto es un ejemplo de la clase de prédica que todos los hombres inspirados procuraban, “Entonces Felipe, descendiendo de la ciudad de Samaria, les predicaba a CRISTO”. Hechos 8.5 La gente que respondía a esta clase de predicación, terminaban renunciando al pecado y recibiendo a Jesucristo, por el MENSAJE DEL EVANGELIO.

Un punto interesante y que quiero resaltar con ustedes, es que las prédicas de Pablo dadas en Éfeso, manifestaron arrepentimiento. Lucas dice: “Los judíos y los no judíos que vivían en Éfeso se dieron cuenta de lo que pasó, y tuvieron mucho miedo. Y por todos lados se respetaba el nombre del Señor Jesús. Muchos de los que habían creído en Jesús le contaban a la gente todo lo malo que antes habían hecho. Otros, que habían sido brujos, traían sus libros de brujería y los quemaban delante de la gente. Y el valor de los libros quemados era como de cincuenta mil monedas de plata. El mensaje del Señor Jesús se anunciaba en más y más lugares, y cada vez más personas creían en él, porque veían el gran poder que tenía”.

Los efesios arrepentidos de sus pecados recibieron a Cristo y lo más importante y que quiero resaltar, ellos RENUNCIARON A SUS PRÁCTICAS PAGANAS Y PECAMINOSAS.

El Apóstol Pablo describe en Filipenses 3:6-11 como fue su arrepentimiento, veamos:

“Tanto me preocupaba por cumplir la ley que perseguía a los miembros de la iglesia. ¡Nadie puede culparme de no haber cumplido la ley!
Pero, gracias a lo que Cristo hizo por mí, ahora pienso que no vale la pena lo que antes consideré de valor.
Todo eso lo he dejado a un lado, y lo considero basura, con tal de llegar a conocer bien a Cristo, pues no hay mejor conocimiento. Y quiero que Dios me acepte, no por haber obedecido la ley sino por confiar en Cristo, pues así es como Dios quiere aceptarnos.
Por eso, lo único que deseo es conocer a Cristo; es decir, sentir el poder de su resurrección, sufrir como él sufrió, y aun morir como él murió,
¡y espero que Dios me conceda resucitar de los muertos!”

Pablo soltó su antiguo estilo de vida y abrazo uno nuevo y mejor en Jesucristo.
El arrepentimiento, debe ser total y es de por vida. No se trata de unas vacaciones espirituales, ni tampoco un receso para apartarse de la iniquidad. Jesucristo esta llamando a una entera consagración, el ofrece un nuevo nacimiento del agua y del Espíritu, es decir un nacimiento espiritual, léase por favor Juan 3.5

Esto es tan radical que el Apóstol Pablo lo compara con la circuncisión espiritual. Esto es tanto permanente como transformador, es una entera separación del cuerpo carnal.

Colosenses 2.11” Los judíos se circuncidan en señal de que son parte del pueblo de Dios. Pero a ustedes Dios los hizo parte de su pueblo uniéndolos a Cristo, y así les quitó el deseo de seguir pecando. Esa fue la circuncisión que Dios mismo les hizo”.

Arrepentirse del pecado es desechar la manera de ser, como eras antes, y revestirte de una nueva, es como cuando te deshaces de la ropa vieja y gastada y la eliminas  con la única intención de que no la usarás jamás.

Nuestro Padre Celestial nos levanta del pecado y de la muerte, nos da vida en su hijo Jesucristo cuando somos libertados por su sangre.

La consagración a Dios va hacer que mueras a las obras de la carne. Pablo dijo: “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”. Colosenses 3.5

Si haz venido a Cristo y lo tienes como Señor de tu vida, entonces párate firme y no permitas que las obras viejas afloren en ti, impídeselas, por que tienes autoridad en el nombre de Jesús, porque ahora haz pasado hacer hijo de Dios.

Yo no sé lo que tú estás atravesando, no sé que hiciste, pero yo sí te puedo decir que hay un Dios grande que te mira y quiere que te acerques, él mando a su hijo Jesús para perdonar tus pecados.

Sí haz recibido la palabra de fe, no retrocedas si ves pruebas y obstáculos, avanza, avanza, no escuches las ofertas del diablo, no te dejes seducir por el mundo, avanza, porque el propósito que Dios tiene contigo es grande. No le des cabida al enemigo, no le permitas que te recuerde de tu pasado, repréndele en el nombre de Jesús.
Contéstale con autoridad y dile Jesús ha perdonado mis pecados, soy libre ahora. Tú presente y tú futuro lo define Cristo y no el diablo, tú decide a quién quieres escuchar. 

26 de agosto de 2010

La Importancia de las Pruebas de Dios



Salmo 22:1-5

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Lejos estás para salvarme, lejos de mis palabras de lamento. Dios mío, clamo de día y no me respondes; clamo de noche y no hallo reposo. Pero tú eres santo, tú eres rey, ¡tú eres la alabanza de Israel! En ti confiaron nuestros padres; confiaron, y tú los libraste; a ti clamaron, y tú los salvaste; se apoyaron en ti, y no los defraudaste”.

Gracias te damos Padre en esta hora por esta palabra que ministraste en nosotros para que fuera de exhortación a todo aquel que atraviesa pruebas y siente que ya no puede más. Bendícele Señor para que este mensaje les lleve fe y esperanza en el nombre de Jesús.

Son varios los salmos que demuestran que el rey David con frecuencia se quejaba de una aparente ausencia de Dios. Pero tengo que añadir que jamás Dios abandonó a David, como tampoco jamás te abandonará a ti. El Señor ha dicho “Nunca te dejaré; jamás te abandonaré”.

Hay momentos en la vida que sentirás que cuando oras y clamas nada pasa, ayunas y no ves nada, confiesas todos los pecados que puedas imaginar, reprendes al diablo, lees la Biblia diariamente, asistes a la Iglesia, pero todo sigue igual y te preguntas ¿Qué esta pasando?

Tengo que decirte que realmente no te esta ocurriendo nada que sea malo, no es un asunto de pecados. Simplemente Dios ha escogido este momento de tu vida para que madures en tu relación con él.

Todos los cristianos de este mundo en algún momento de nuestras vidas atravesaremos por estas pruebas y quizás ocurra más de una vez. Es doloroso sentir esto y hasta sufrido, pero Dios lo permite para tu desarrollo en la fe.

El hecho de que no sientas la presencia de Dios no es un indicativo de que Dios te ha abandonado, todo lo contrario es cuando más cerca esta de ti, precisamente, porque te esta pasando por una prueba.

Job nunca perdió la esperanza a pesar de no sentir a Dios en sus tribulaciones. Son treinta siete capítulos en los que podemos observar con toda claridad que Dios no hablo ni dijo nada a Job. Incluso él se muestra convencido de su absoluta inocencia, esto realmente es impresionante, leamos estos versículos:

“Si me dirijo hacia el este, no está allí; si me encamino al oeste, no lo encuentro. Si está ocupado en el norte, no lo veo; si se vuelve al sur, no alcanzo a percibirlo. Él, en cambio, conoce mis caminos; si me pusiera a prueba, saldría yo puro como el oro”. Job 23:8-10

Es hora de aprovechar este momento de silencio absoluto de Dios para adorarle y alabarle, no poniendo nuestra mirada en ¿por qué me acontece tal  cosa, por qué me tuvo que ocurrir a mi, por qué yo, hasta cuándo viviré esto, cuándo terminará esto? etc. ¿Qué haría Job en aquel instante de su vida?

“Al llegar a este punto,  Job se levantó,  se rasgó las vestiduras,  se rasuró la cabeza,  y luego se dejó caer al suelo en actitud de adoración. Entonces dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre,   y desnudo he de partir.  El Señor ha dado;  el Señor ha quitado.  ¡Bendito sea el nombre del Señor!" Job 1:20-21

No es momento para estar buscando refugio en lo primero que crees que te va a solucionar la situación, a veces tendemos acorrer hacía los hermanos, familiares, amigos o el compañero de a lado. Este asunto no se resuelve escapando, algunos intentarán ignorar lo que viven. Tengo noticias para ti, tienes que enfrentarlo pero no será con tu propia fuerza, te voy a revelar como tienes que actuar ante una prueba de semejante magnitud, con la guía de la palabra de Dios:

Comienza con contarle a Dios lo que te ocurre, de cómo te sientes en medio de la prueba, derrama tu corazón ante él, libera tus emociones y sentimientos. Cualquier cosa que sientas en tu interior, esa boca tuya debe abrirse y contarle a Dios lo que tienes, si es dolor, enojo, confusión, temor, amargura, lo que sea, no te quedes callado ante quién quiere escucharte. 

Exprésate como Job que no guardo silencio, sino que hablo lo que había en su corazón, se desnudo ante la presencia de Dios. Después de esto Dios le hablo a Job y le reveló cosas que jamás se imagino. Dios esta a punto de revelarte cosas profundas de su palabra, es en la prueba en donde nos volvemos sensibles a su Espíritu, y es cuando tus oídos se afinan para poder escucharle. 

Dios prepara este momento para bendecirte y lo hace a través de las pruebas.
Es posible que estés viviendo una prueba, que no comprendas ahora, pero según transcurra el tiempo tus respuestas serán contestadas, ten la plena seguridad de que así será.

Las pruebas para Dios tienen un valor importante, puesto que es el mecanismo que él utiliza para formar tu carácter como siervo (a), es el medio del cual se vale para moldear tu corazón y tu persona, es la herramienta que usa para llevarte a un crecimiento espiritual de confianza en él. Dios te ejercita en la prueba para sacar de ti frutos dignos, para que sobreabundes en este peregrinaje de la vida en el verdadero amor.

 No en el amor que tú supones, sino en el amor perfecto, un amor que va más allá de tus propias conjeturas, que va más allá de tu sabiduría y ciencia, más allá de tus talentos e inteligencia, más allá de tus capacidades y discernimientos, es el amor que se entrega a servir con un corazón abierto, una entrega total sin esperar nada a cambio, solo por amor a él, por lo que él es y lo que representa, lo que hizo por ti, es demasiado amor.

El rey David a pesar de estar afligido siguió creyendo en Dios. Esto no es una contradicción, confiar en Dios y al mismo tiempo estar atravesando una situación que te tiene destrozado. Sabes esto ocurre así  porque Dios busca tu franqueza.

El rey David y Job a pesar de las pruebas que vivieron siempre hallaron un motivo para adorar y glorificar al que vive por los siglos al Rey de Reyes y Señor de Señores.

“No me he apartado de los mandamientos de sus labios, en lo más profundo de mi ser he atesorado las palabras de su boca”.

No importa las pruebas que pasas y las tribulaciones, tu mirada debe estar enfocada en Cristo.

Jesús murió en la cruz por ti. Y ese debe ser él único motivo de tu alabanza y adoración pase lo que pase, mantente firme con la mirada en alto, no desmayes, no declines, no retrocedas, avanza, porque fiel es el que te llamo, persevera en medio de la pruebas.

Te digo algo Jesús, el Hijo de Dios lo desnudaron, lo golpearon y lo dejaron completamente irreconocible, además lo azotaron, lo insultaron y no conforme con aquello se burlaron de él, le pusieron una corona de espinas y le escupieron el rostro con desprecio, a todo esto él guardo silencio. Hombres malvados lo trataron mal, escarneciéndolo, por último después de haber abusado de él, lo obligaron a cargar una cruz pesada, luego lo clavaron en ella, y lo dejaron morir  lentamente. Mientras este se desangraba tuvo que soportar todo tipo de burlas, e insultos frente a él.

Y llego el momento que el mismo Jesús dijo “Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?

¿Tú sabes porque Dios permitió este atroz sufrimiento en su Hijo? Lo permitió para salvarte a ti.

Alaba a Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, no te quejes más por la pruebas y por las cosas que no entiendes ahora, Dios tiene un propósito contigo, el  te anhela celosamente, él murió para que tu vivieras para siempre, él se entregó completamente para que tu tengas de todo. Ahora vez que tienes motivo suficientes para adorar y agradecerle a Dios por que existes. No te desanimes por las pruebas, o por lo que te rechazan y hablan mal de ti, por los que te critican y murmuran dale gracias a Dios porque te creo y no existe nadie como tú.

Eres una obra genuina de su suprema excelencia, eres imagen y semejanza de él y tienes una misión especial. Al terminar la prueba te aseguro que testificarás lo que Jesús hizo contigo y serás instrumento de Dios para ayudar a otros y darles palabra de exhortación y de esperanza. Le hablarás de la fortaleza que Dios te dio en el momento más crucial de tu vida. Les dirás que Dios siempre estuvo contigo, aunque por un momento no le sentías eso no significaba que él no estaba allí, es cuando más estuvo cerca de ti, porque él es grande y para siempre es su misericordia.

No le salgas huyendo a la prueba asúmela con valentía, apóyate en sus promesas, descansa en ellas, espera en ellas. Pues son la palabra de Dios, él es fiel para cumplirla. Tanto David como Job se apoyaron en Dios en medio de sus circunstancias, a ellos no les importo el rechazo ni el menosprecio, siempre confesaron su palabra, le recordaron a Dios sus promesas y le adoraron, ellos sabían que tarde que temprano saldrían de aquella prueba y así fue.

No existe circunstancia en la vida, a la cual Dios no le de la salida, para Dios no hay imposibles, Dios usa tu debilidad para trabajar en tu paciencia, en tu carácter, el permite el sufrimiento para saber que había en tu corazón, para que te des por enterado tu mismo lo que había en ti. El Señor usa las pruebas para pulirte, para hacerte madurar y crecer, para que desarrolles la fe, para que testifiques de él, para llevar tu espíritu y alma a un nivel de adoración. 

Es precisamente en la prueba que tú vas adorar a Dios como nunca antes lo habías hecho, es como por decirte algo, tú momento para revelar tu corazón, es así como él trabaja en ti. Y todo esto lo hace Dios porque te ama, tanto te ama que entrego su Hijo para salvarte a ti, para librarte del pecado, para que tuvieras perdón, para sanarte. Te ama tanto que permitió que su Hijo sufriera por ti, para que a ti no te falte nada.

La prueba no es el momento para distraerte, ni para estar viendo lo que otros hacen, es la oportunidad que Dios usa para bendecirte más adelante, no permitas que el enemigo te haga pensar que Dios no esta contigo, no le creas las mentiras a Satanás. El diablo mejor que nadie sabe que vas hacer bendecido poderosamente y por eso busca como distraerte, enfócate en adorar a Dios, aprovecha este tiempo que Dios preparó para ti. No le permitas al diablo que allane tu corazón en medio de la prueba que estas viviendo, aprovéchate de la prueba y deja que el amor que el Espíritu Santo depósito en ti se manifieste. 

Dios te ha llevado a su cairos y uso la prueba para hallar en ti el amor. Muchas veces decimos  yo te amo Señor, pero el amor no es una palabra es más que eso. Dios esta probándote a ver si de verás le amas, lo hizo con el rey David, lo hizo con Job, y lo hace contigo ahora, y lo hará con todo el que le diga que lo ama.

David fue llevado a beber de esa fuente inagotable de amor al pasar por muchas pruebas, al vivir las persecuciones de celos y envidias de Saúl. En el caso de Job, fue el diablo quién le tenía celos y envidia. Pero en ambos casos estos hombre se aferraron a Dios y abrazaron sus promesas y desarrollaron el amor que Dios quería.

A veces en las pruebas Dios hace que dejemos cosas y soltemos personas, lugares, sitios que acostumbrábamos a visitar, porque él quiere que madures y crezcas en su conocimiento, el quiere bendecirte con algo nuevo.

El Señor te lleva a la necesidad de ser trasplantado de un nivel espiritual a otro, es un proceso. La prueba hace que te sensibilices al Espíritu Santo, deja que él transforme y renueve tu ser. La carne no quiere pasar por este proceso, pero el espíritu siempre esta dispuesto.

El Espíritu Santo consuela, fortalece en medio de la prueba. Dios quiere afinarte, moldearte, eres un vaso de barro en sus manos, solo permítele al Señor darte ese toque que estas necesitando para ser un siervo(a) aprobado.
La prueba es lo que va definir que tipo de siervo(a) vas hacer. El resultado de la prueba es moldear tu carácter al carácter de Cristo. Desarrollar el amor a Dios, a uno mismo y hacia los demás, también en la unidad.

Un siervo esta comprometido con Dios y no con los hombres, todo lo que hace es para agradar a su Creador. Hay momentos que Dios te va pedir como siervo cosas que nos son usuales para ti, pero todo es parte para la formación de tu llamado y ministerio.

“Jesús vino a servir y no hacer servido”. Tú fuiste llamado para servir y no para que te sirvan.

De todas la pruebas que vivirás hay una en especial que marcará tu destino para ser usado como siervo(a), esa consérvala en tu corazón, porque será la experiencia más grande que hayas vivido con Jesucristo.

Las pruebas son esa herramienta que te lleva de un estado espiritual a otro. Dios le llamo a David “Un hombre conforme a mi corazón”. Eso precisamente seremos hombres y mujeres con un corazón conforme a Dios, si nos dejamos moldear por él.

"Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios". « Efesios 6:13-17 »